"El cerebro necesita fases de reposo para regenerarse e integrar lo vivido"

Michel Le Van Quyen

Recientemente, he adquirido " El diccionario del castellano rural en la narrativa de Miguel Delibes", de Jorge Urdiales Yuste, con prólogo de Ramón García Domínguez, biógrafo de Miguel Delibes.

He terminado de leer Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes y he comenzado a releer Pegar la hebra del mismo autor, y, teniendo en cuenta mi vinculación y amor al mundo rural castellano, y, con la finalidad de tener un mejor conocimiento de expresiones y términos rurales que, se están perdiendo a marchas agigantadas, he comprado el diccionario del castellano rural.

Amigos y paisanos castellano leoneses mantengamos nuestro vocabulario, que es la lengua de Cervantes y procuremos no importar términos de fuera, aparentando estar al día, no.

En pocas décadas, hemos pasado de vivir en un mundo en rural, con su vocabulario propio, a un mundo urbano, donde a veces, se producen confusiones de vocabulario; de unas vivencias rurales, donde se podía perfectamente apreciar el canto de los pájaros, disfrutar de la naturaleza en un estado puro, de pegar la hebra con el vecino, de dar un paseo por el campo, disfrutando del paisaje, del silencio, a situaciones de ruidos insoportables, de dependencia de la conexión con los instrumentos de trabajo actuales, ordenador, móviles, localizadores laborales, etc...

Hemos de llegar a la conclusión que conviene desconectar de esos instrumentos y analizar nuestro interior, en silencio y a veces tener la mente en blanco.

No olvidemos que hay vida más allá del móvil, del ordenador, de la tv, en definitiva, de cualquier tipo de pantalla.

Soy consciente que, en el mundo laboral actual, a veces, la desconexión digital no es fácil, pero hemos de poner todos los medios a nuestro alcance para saber desconectar y tener nuestro tiempo de vida privada y conectar con nosotros mismos y poder quedar con nuestros verdaderos amig@s , para pasear, comer, tomar un café o charlar un rato, e irnos un fin de semana al campo, tan pronto las circunstancias y el bicho, nos lo permitan; siempre estarán Valdescorriel y Lanzahíta, para pasar unos días de descanso y pasear por paisajes totalmente diferentes, Valdescorriel, en plena Tierra de Campos, campos llanos y Lanzahíta en Gredos, Valle del Tiétar, montaña.

Recuerdan la canción de Los Panchos:

Me voy pa,l pueblo / Hoy es mi día / Voy a alegrar toda el alma mía/Me voy p´al pueblo / Hoy es mi día /Voy a alegrar toda el alma mía.

Reconozco que tener pueblo, ha sido, es y seguirá siendo un privilegio. La conexión permanente produce estrés, impaciencia, ansiedad, daña la salud, etc...

Hemos de tratar de mantener nuestro propio ritmo de vida; soy consciente que en los tiempos actuales no es fácil, pero tenemos que hacer un esfuerzo para tener momentos en los cuales estar “de fuera de cobertura”.

Nuestros amigos, seguro, saben localizarnos, en todo momento y visitarnos en Valdescorriel o en Lanzahíta, cuando las circunstancias lo permitan. Advierto allí no hay lujos, pero sí pueden contemplarse las estrellas desde el corral.

A través del tiempo, hemos podido comprobar que, las relaciones humanas por causa de la conexión digital, se están debilitando, en todos los ámbitos.

A nivel profesional y con motivo de la entrada en vigor del sistema de comunicación electrónica del profesional de la abogacía con los juzgados y tribunales, creo recordar, 1 de enero de 2016, las relaciones de los profesionales con los funcionarios de justica se ha ido distanciando, por la sencilla razón de que anteriormente íbamos todos los días los juzgados y posteriormente, solamente a los juicios, al ser las notificaciones y presentación de escritos por vía telemática.

Las comunicaciones vía carta manuscrita, entre familiares, amigos, etc.., son prácticamente inexistentes, actualmente todas las comunicaciones son vía whastsApp, correo electrónico, etc... No perdamos las relaciones humanas y las ventajas o beneficios que tiene para nuestra salud y mantengamos el trato directo y personal siempre que nos sea posible

La persona ha de mantener su dignidad y comunicarse con personas, no con máquinas, como tratan de imponernos y desgraciadamente, a mi humilde juicio, lo están consiguiendo.

Tomen nota señores dirigentes., y hagan algo en favor de nosotros los pobres ciudadanos-sufridores.

Antes que la máquina está el hombre y su dignidad. Me produce auténtico malestar, la respuesta de la maquinita en cuestión: Sentimos no poderle atender, en este momento. Tod@s nuestr@as operador@s están ocupados. Inténtelo nuevamente pasadas unas horas, o ya mejor mañana ...

Señor danos paciencia, la necesitamos y salud, mucha salud.

Pedro Bécares de Lera