¿Compensa alargar la vida laboral? Respuestas hay para todos los gustos y para gustos se hicieron los colores. Mientras por diversas razones unos retrasan el momento de la jubilación, no se ven de esa guisa, prefieren alargar sine die el momento, otros lo están deseando. Pero, el momento llega. Lo que no se puede ni se debe hacer es crear un núcleo de jubilados entre los cincuenta y los cincuenta y cinco años. Eso es robarle la experiencia adquirida a personas que todavía pueden dar mucho de sí y en cierta medida robarle esa experiencia al trabajo. Cierto es que hay curros y curros. Algunos exigen, cumplida la edad de jubilación, pasar a disfrutarla, casi siempre por la dureza en la que se desarrollan.

En España se han cometido tantas barbaridades que, ahora, cuando se le ven las orejas al lobo, hay que tomar medidas, como está haciendo el ministro Escrivá que prepara nuevos incentivos para acabar con las jubilaciones anticipadas y alargar así la vida laboral. Hay que salvar el sistema de pensiones como sea y esta puede ser una de las muchas medidas a adoptar. Otra de las medidas importantes pasa por el enorme gasto público que debe reducirse si no quieren tener los problemas que ya se vislumbran en el horizonte más inmediato. Y al hablar de gasto público me refiero a cargos, asesores, entidades de fines desconocidos generosamente subvencionadas y cómo no, a la enorme cantidad de señoras y señores que calientan escaño en Congreso y Senado y por ende en las Cortes regionales de todas las comunidades Autónomas. A ver si tomamos nota de lo que ha hecho Italia.

La cifra de jubilados anticipados no es baladí, estamos hablando de 330.000 pensionistas que cobran de media casi el doble que una pensión tipo. Estos privilegiados entre los que hay tantos y tantos políticos se acogen a la jubilación anticipada porque la pensión es de más de dos mil y tres mil euros mensuales. No está del todo mal penalizar a los que intenten acortar y anticipar su jubilación antes de tiempo. Como tampoco está nada mal incentivar y mejorar las pensiones de aquellos que quieran retrasar el momento del retiro. Lo malo es que para muchas empresas la edad es un problema. Son muchas las empresas españolas que han potenciado la jubilación anticipada, algunas de ellas públicas como RTVE. La lista es larga. También a esas empresas habría que meterles mano.

Lograr que la edad real de jubilación se aproxime cada vez más a los 67 años es el objetivo que persigue el Ministerio. Se llamará: ‘jubilación activa’.