La vida no es el perfecto ejemplo de humanidad. Desde que nacemos ejerce sobre nosotros una presión dominadora que nos cultiva más en lo convicente que en el encanto. Por excelencia, creo que al nacer nos convertimos en una especie de absurdo motivo. Sí, el mismo que viene con ganas de instaurarse en la vida, sin pensar que todo se reduce a tiempo y espacio.

Todo en la vida tiene un límite. Al hablar del suicidio no debemos obviar que muchas veces las razones surgen al quebrar nuestra vida. Es muy fácil hablar con la torpeza que descompone todo y le da aspecto de suave a lo árido. Es difícil, por no decir imposible, comprender determinadas cosas con el insoportable gesto del tabú. Nuestra sociedad (opinión subjetiva) está instalada en lo evasivo, por lo tanto, no es de extrañar que pierda la identidad al hablar de temas profundos. ¿De qué sirve hacer invisible el suicidio, la eutanasia, el aborto? En toda inflexión hay una reserva. Es alucinante ver las invenciones de los irritados por la ignorancia y la obsesión que tienen con despreciar todo lo que no entienden. Una sociedad llena de adormilados siempre será una sociedad de sonámbulos... Aunque, claro, los que se mueven entre la simpleza, no creo que puedan entenderlo. Hay una manera fantástica de estar activo y es hablar. Imagínense la de “improductivos” que tenemos en nuestro país ocupados. En otros países hablan abiertamente de las cosas: aquí (por suerte o por desgracia) primero hablamos con Dios. Todo lo que vive apresado en el pasado al descomponerlo crea desorden. Sí, en otras épocas no era legal abortar, pero las mujeres (por obra y gracia de muchas braguetas) parecían conejas más que mujeres. En otras épocas hablar de suicidios era hablar de “un trastornado que se quitó la vida”. En otras épocas hablar de eutanasia era atribuirle a la palabra todas las “virtudes” de un asesinato. Y así con todo. Creo que junto al seno de la moral mama la tradición, por lo tanto, muchas manifestaciones son el sentir de lo aprendido. De este modo no es de extrañar que sea imposible hablar abiertamente de determinadas cuestiones...