La lluvia y la conducción

A veces, algunos conductores creen que es igual conducir en calzadas totalmente secas, que en calzadas llenas de agua. La verdad es que no tiene comparación y no es ni parecido. El agua en la calzada se mete debajo del neumático y este agua puede producir un “aguaplaning”, que hace que el neumático no agarré perfectamente en la calzada y el automóvil pierda totalmente el control y el agarre.

Lamentablemente, hay una idea equivocada de poner neumáticos anchos, algunos dicen que son más bonitos, lo cierto es que estos neumáticos más anchos , tienen con el agua un gran problema, porque no pueden sacar toda el agua que hay debajo del neumático y hacen que este neumático flote y no agarre, además de producir un “aguaplaning” y el automóvil pierda el control.

Si ponemos neumáticos más estrechos, dicho neumático tiene que llevar menos cantidad de agua, va mejor y es mucho más difícil que se pierda el control.

Además tenemos con estos neumáticos la ventaja de que el gasto es inferior y la capacidad de reaccion de este motor es superior al tener que llevar menos empuje por su inferior anchura.

La conducción con agua ha de hacerse con suavidad y a menos revoluciones, tenemos que circular a menos velocidad y así daremos tiempo a que el agua salga de los neumáticos: de esta forma obtendremos más seguridad para nuestro automóvil.

En caso de tener que pasar por un charco de agua, hay que frenar mucho antes de él, entrar suave y cogerlo con el centro del automóvil, sin dar volantazos, nunca frenar estando ya en el charco, es peligroso y se pueden estropear los amortiguadores y neumáticos.

No olvidemos que, al pasar por un charco de agua, no podemos salpicar a los peatones, pasaremos muy despacio.

En un automóvil es fundamental tener los neumáticos en buen estado y con la adecuada presión de inflado, no olvidando que la presión de los neumáticos tiene que mirarse en frio, antes de hacer el viaje.

Tenemos que tener muy en cuenta que tenemos neumáticos de: verano, de invierno y cuatro estaciones. No nos podemos equivocar y poner cualquier neumático, tenemos que poner el adecuado, no vale el de verano para invierno. Yo aconsejo el de cuatro estaciones, que vale para todo el año.

(*) Delegado de provial España en Castilla y León