10 de septiembre de 2019
10.09.2019
Cartas

de los lectores

A quien corresponda

09.09.2019 | 20:36

Cuando escribo estas líneas, estoy en mi refugio de Lanzahita (Ávila), después de haber estado el largo fin de semana de la Virgen de La Asunción, en Valdescorriel, mi pueblo, pasando unos días dedicado a las tareas habituales de la limpieza de la casa, del palomar, de la caseta de la era, y demás obligaciones, como todos los veranos por estas fechas.

En mi tiempo libre me acerqué al café, antiguo teleclub, al polideportivo y a la iglesia a misa, y en los paseos por el pueblo pude apreciar que había mucha gente y en las conversaciones mantenidas con mis paisanos, me comentaban que se notaba que estaban acudiendo más asturianos y veraneantes que años pasados, que demandaban casas en compra o alquiler. De esto último puedo dar fe porque he recibido la llamada telefónica de una señora preguntándome si le alquilaba mi casa de Valdescorriel para el verano, sentí decirle no. La respuesta es fácilmente comprensible, porque allí pasamos nosotros unos días.

Celebro haya un regreso al mundo rural, aunque sea por temporadas vacacionales, verano, Navidad, Semana Santa, fiestas patronales, etc...., porque ello crea vínculos y lazos con las personas, así se escucha con frecuencia, la frase "tenemos que ir al pueblo".

Soy consciente que los pueblos no van a ser lo que fueron. Recuerdo que en mi infancia, Valdescorriel tenía cuatro escuelas, dos de niñas y dos de niños, y cuando se produjo el abandono del mundo rural a causa de la mecanización, desaparición del viñedo, motivado por la concentración parcelaria, los pueblos quedaron bajo mínimos.

Valdescorriel, a Dios gracias, tiene un buen polideportivo y durante el período veraniego que las piscinas permanecen abiertas hay asistencia de jóvenes de los pueblos próximos y ello se nota en las calles.

En varios de mis artículos anteriores, como recordarán mis lectores habituales, apuntaba la posibilidad de declaración de BIC (bien de interés cultural) de la Iglesia El Salvador que actualmente está en muy buen estado de conservación. Su retablo y su torre son únicos; además Valdescorriel dispone de un museo pinacoteca, la espadaña de la iglesia de San Pelayo, hoy cementerio, muchas bodegas subterráneas, algunas de ellas en buen estado de conservación habilitadas como merenderos, que con permiso de sus dueños pueden ser visitados varios palomares, muchos de ellos, desgraciadamente, en estado semirruinoso. Perfecto para organizar un interesante circuito turístico. Sobre los palomares, les recomiendo lean y vean el magnífico reportaje del Profesor D. Emiliano Pérez Mencía, titulado "Patrimonio Popular. Palomares en Valdescorriel" del sábado día 16 de junio de 2018. Creo recordar que el pasado día 12 de julio de de 2019, se publicó en nuestro diario mi artículo titulado "A la nueva Diputación de Zamora", y hacía especial hincapié en el lamentable estado del Camino Agrícola de Valdescorriel a Villalpando y he podido comprobar que su estado, efectivamente, ha cambiado a peor.

Sr. presidente de la Diputación de Zamora, le recuerdo nuevamente, que en su discurso, nos decía que asumía el cargo con humildad, absoluto respeto, responsabilidad y visión de cambio, pero, créame Sr. Presidente que, no he visto el cambio en el estado del camino en cuestión. Le recomiendo haga una visita por la zona y aprecie el estado del camino, pues, dice, nuestro refranero: "Obras son amores y no buenas razones" , o traducido a román paladino: "Una cosa es predicar y otra dar trigo".

Aprovecho estas líneas para solicitar también al Diputado de Zona, creo recordar de nombre, D. José Ángel Ruíz Rodríguez, tome buena nota de la presente petición y se interese por la reparación del Camino Agrícola de Valdescorriel a Villalpando. Es de destacar que todas las peticiones que he llevado a cabo sobre este asunto, y créanme no han sido pocas, ningún responsable se ha dignado contestarme.

Por favor, ruego me contesten, pues, ello es signo de buena educación. El silencio o la callada por respuesta, son impropios de cargos públicos en un estado social y democrático de derecho, que como recoge el artículo primero de nuestra Constitución Española, propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. En aras a la verdad, desde ahora, ya les anticipo que de no recibir respuesta a esta justa petición, seguiré insistiendo por este medio en la reparación del Camino Agrícola de Valdescorriel a Villalpando, es de justicia.

Aprovecho, a la vez, para solicitar de los alcaldes de los pueblos afectados, tomen interés en un tema de tanta importancia como el presente, pues, nos afecta a todos. Las palabras y las promesas no sirven para nada. Nuestra zona de seguir a este paso va a estar incomunicada y desatendida, a todos los niveles.

Señores políticos, manos a la obra, caso contrario, tomaré la pluma y seguiré reivindicando justicia hasta que Dios me lo permita y me sienta con ánimos. La esperanza es lo último que se pierde. Las elecciones se ganan o se pierden, por regla general, cada cuatro años y presumo se vote según la respuesta a los problemas de los ciudadanos. El tiempo vuela. (Tempus fugit).

Mis líneas suelen ser muy claras y no hace falta ir a Salamanca a estudiar, para comprender su contenido. En latín existe un principio o aforismo que dice : "In claris non fit interpretatio", muy fácil, que traducido a román paladino, significa, en la claridad no caben interpretaciones.

Creo que mi escrito es tan sumamente claro que lo entiende cualquiera y no le es de aplicación la advertencia de D. Quijote a Sancho: " Mirad Sancho, después que os hicisteis miembro de caballería andante, habláis de tan rodeada manera que no hay quien os entienda".

Estas líneas están escritas con rural sencillez, para que las comprendan más fácilmente sus destinatarios y den pronta respuesta a su contenido.

Créanme que estoy en permanente espera.

Para concluir les cito la poesía de D. Antonio Machado:

El que espera desespera,

dice la voz popular.

¡Qué verdad tan verdadera!

La verdad es lo que es,

y sigue siendo verdad

aunque se piense al revés.

Sigo a la espera...

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