14 de mayo de 2019
14.05.2019
EN DIRECTO
Iglesias, a Sánchez: "No nos vamos a dejar pisotear"

Cuando Zamora dejó de ser esa ciudad conservadora

La capital, tradicionalmente de derechas, cambió de signo hace cuatro años

13.05.2019 | 20:09
Francisco Guarido durante la toma de posesión.

En nuestra larga travesía del desierto en la oposición política en esta ciudad y en este país, donde durante muchos años tuvimos el récord de ser los menos votados de España en cualquier elección -lo llevamos con dignidad porque alguien tenía que ser el último de la fila- siempre decíamos que el día que en Zamora hubiera un alcalde de Izquierda Unida, en el mundo se habría hecho la revolución.

Por eso hace cuatro años, tras el recuento de las elecciones que permitían esa posibilidad de gobernar en el ayuntamiento de Zamora, nuestra cara era de incredulidad y sorpresa, la de las numerosas personas que se acercaron a nuestra sede a celebrarlo era de felicidad cercana a la euforia, y la de España entera era de extrañeza. ¿Qué había pasado para que en una ciudad "tradicionalmente conservadora y de derechas" pudiera haber un alcalde comunista? Porque la revolución, evidente y lamentablemente, no había llegado.

A día de hoy ni los más expertos politólogos y analistas han dado con la respuesta, y nosotros mucho menos. Por simplificar, se ha hablado del "efecto Guarido", pero que no era tal porque no era una sorpresa; del buen trabajo realizado, pero ya llevábamos trabajando bien y sin cambiar desde hacía años? y algunos dicen ahora que fue porque Podemos no se presentaba, pero no lo hacían en ningún sitio y además promovieron una candidatura con el nombre de "Ganemos" –que era su marca blanca- aunque después medio la abandonaron o lo hicieron del todo. Eso no lo sé.

Pues probablemente lo que pasó es que Zamora no era esa ciudad "conservadora y tradicionalmente de derechas", frase que se sigue repitiendo como un mantra o un eslogan, porque demostró que al menos por un día fue capaz de cambiar su voto a la izquierda. O que si los zamoranos son gente de ley, bien y orden –que lo son- también son capaces de valorar que en la izquierda hay gente de bien, de orden, de lealtad, digna de su confianza.

Así que de la misma manera que se ha demostrado que Zamora no tenía que ser políticamente lo que el mantra o el prejuicio decían, hay otros dichos que tampoco son ciertos. Y por ello:

"La provincia y la Diputación no tienen por qué ser de derechas". Ya en el último mandato el PP perdió la mayoría cuando un diputado suyo pasó a ser no adscrito por acusaciones de prevaricación que se confirmaron, aunque el PP contó con el apoyo del único diputado de Ciudadanos que acabó recalando en ese partido. Y hace años cuando la izquierda pudo conseguir la Diputación, "compraron" a un diputado del PSOE, un tal Antorrena que dio nombre al "anterronazo". Por lo que el voto útil en la Diputación no es necesariamente del PSOE ya que se juega en las ciudades de Zamora y Benavente.

"La ciudad de Zamora no está sucia sino pobre y vacía". La pobreza y la despoblación llenan los barrios de casas en ruina, de solares vacíos y de negocios cerrados que nadie cuida. Por más que los mismos trabajadores del servicio de limpieza, que no han disminuido aunque si lo ha hecho la población, se empeñen en limpiar, no pueden entrar en las propiedades privadas -casas, solares y negocios cerrados- cuyos dueños viven fuera, o no tienen recursos para rehabilitar las casas o construir en los solares, o se hunden los pequeños comercios (aunque el alcalde será de los pocos zamoranos que no han pisado ni el Ikea de Valladolid ni el Corte Inglés de Salamanca).

"Sí se puede mirar al pasado si no tienes de qué avergonzarte". Incluida la anécdota del Corpus, que pudo compartirse con la digna y compatible feria del libro –hasta la Biblia es un libro- y el Juramento del Silencio, asumido con tanta normalidad por los católicos que hasta declinaron la iniciativa del portavoz del PSOE para jurar él. Algunos defendemos una sociedad laica y lo decimos, lo cual no nos impide tener una religión y respetar a todas. Otros no quieren que se mire su pasado, porque empezó rompiendo con sus compañeros.

"No todos los políticos son iguales". Algunos hacen política y no viven de ella. El sueldo del alcalde de IU se bajó a la mitad; nadie cobra más que en su trabajo; hay menos liberados que antes. La revista "Tu ciudad" se financia con las dotaciones de los cargos, el dinero del grupo y las cuotas de los afiliados. Los que sospechan de irregularidades que se atrevan a denunciarlo.

"No está todo paralizado sino en marcha". Les digo como a mis alumnos, o como un entrenador a sus deportistas: estudiar y entrenar todos los días no garantiza aprobar el examen o saltar la valla al primer intento. Hay trabajo que no se ve pero ahí está. Por ejemplo, el Centro del Matadero primero hubo que rescindir el contrato, después hacer un nuevo proyecto porque el vandalismo y los robos habían elevado el precio, después adjudicarlo a una empresa, y ahora ya va a empezar. No está paralizado ni ese ni otros proyectos.

"Trabajar a pie de obra y con los pies en el suelo no es ser un enano político". Cambiar colectores permite ahorrar agua, las luces led ahorrar energía, las aceras y asfaltados renovados no sólo tapan baches sino que hacen la ciudad accesible, como son accesibles algunos columpios en los parques infantiles. Una ciudad accesible y que colabora en evitar el cambio climático es un proyecto muy grande. Otros prefieren megas para dejar agujeros reales y económicos.

"Se puede crear empleo y ayudar a las empresas". Si no fuera que los partidos en el Gobierno de España no dejan al ayuntamiento gastar en empleo o en servicios. Los que quieren aumentar la plantilla del ayuntamiento no saben que hay plazas vacantes que no nos dejan ocupar. A los que dicen que hay que externalizar el urbanismo o el turismo, les recuerdo el agujero de la S. A. de Turismo.

Así que hasta aquí llego por hoy con los mantras que no son ciertos, como no lo fue que Zamora era una ciudad de derechas.

Y si algo tienen de verdad algunos dichos es que no sólo el alcalde sino los otros 7 concejales de IU se parecen a los 7 enanitos de Blancanieves en que han salido todos los días a trabajar y lo han hecho tan humildemente como ellos y cantando felices porque creen en lo que hacen: "Hi-ho, vamos a trabajar, laralalalalalá".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook