13 de mayo de 2019
13.05.2019
Cartas de los lectores

Fácil campaña municipal

12.05.2019 | 20:37

Decía mi abuela, que ni pidas a quien pidió ni sirvas a quien sirvió. Razón tenía, por esa transformación sufrida por quien cambia de estado. Aplicado a la política municipal, sigue una pauta similar, porque quien se había pasado años criticando lo que hacían los demás alcanzando el poder ha hecho una gestión similar a la de los anteriores que tanto reprochaba. Tantas cuestiones censuradas por su tardanza, que llevan el mismo camino con ellos en el gobierno. Pongamos el Banco de España, parado estaba y parado continúa. Calificadas de prioritarias nada más acceder al poder, las aceñas de Cabañales nada se ha hecho por ellas, incluso le costó trabajo protegerlas de intrusos, respondiendo a una queja, porque el concejal famoso argumento que poco quedaba que robar en ellas. Sus socios socialistas de gobierno se permitieron denunciar tal situación ante Europa, por mantener abandonados los molinos y no poner fin a los actos vandálicos. Pero estando en su mano, han hecho exactamente lo mismo que los anteriores gobiernos municipales. El antiguo matadero, también centró las críticas de la oposición de izquierdas, con ellos en el gobierno sigue sin futuro. Son solo algunos ejemplos bien visibles por tratarse de edificios, hay muchos más, el antiguo laboratorio, el caseto de San Martín o el centro de interpretación de Valorio.

Si merecida fue la crítica por la tardanza, que se prolongó durante seis años, de la reposición del muro de Herreros, no menos ganada es la actual que lleva en la misma situación tres años y lo que reste, porque salvo un pertinente vallado, nada se ha hecho y ello con riesgo implícito de que los derrumbamientos aumenten.

Cierto, que a veces no se hace lo que se quiere sino lo que se puede, porque las cuestiones económicas condicionan la gestión, pero de recursos bien han estado sobrados, dado el sablazo de Guaribi. Porque si bien el catastro revisó, todas las propiedades actualizando sus cifras, se evitó compensar con una reducción el gravamen municipal proporcionalmente, lo que supuso una subida que en algunos casos duplico o triplico el recibo de años anteriores. Se ha pagado la deuda municipal, y hay quien de eso saca pecho. En el ejemplo doméstico, comprobamos el error. Cuando cualquier familia mantiene una hipoteca, sabe que al principio paga en la mayoría del importe mensual intereses, reduciéndose estos y aumentando el capital conforme pasa el tiempo, pagándose a partir de cierto momento prácticamente capital. Con lo que pasado un tiempo interesa mantener el préstamo, porque está libre de interés. Con lo que es una deuda que no interesa retirar, al quedar por pagar solo capital prácticamente. Conviniendo tener ese dinero en el bolsillo que puede ser invertido como se crea conveniente a devolver al prestamista, siendo preferible conservar en nuestro poder un euro a entregarlo y quedarnos sin ese dinero.

De cómo está la ciudad, cuatro letras no van a dar cuenta, demos un paseo y comprobemos lo mucho o poco que ha mejorado, baches en las calles como siempre, contenedores rotos como siempre, Baldosas sueltas, como siempre, solo que ahora no sabemos el número, quien se entretenía contando las rotas que había en cada acera, ahora ocupa un despacho. Resta decir, que cada uno es muy libre, estará bien que no fuera así de votar a quien estime conveniente, y es cierto, cada uno pude elegir el árbol donde ahorcarse.

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