17 de abril de 2019
17.04.2019

Qué decepción

En Tarragona, solo amabilidad, ni un lazo amarillo

16.04.2019 | 19:49

Estoy pasando unos días en un pequeño pueblo turístico de Tarragona, San Carlos de la Rápita, en el momento de escribir este artículo todavía no han empezado a llegar los turistas de Semana Santa. Hace unos diez o doce años que no venía a tierras catalanas y la información que tengo del independentismo es la facilitada por los medios de comunicación. Yo me había llegado a imaginar que aquí estaban nacionalizados hasta los pasos de peatones, ¡Qué decepción!, nada, ni un lazo amarillo, ni una señera pintada en la acera y el cartel de la tienda de enfrente se llama "Café la Isla, tapeo". Entro p`allá y la chica que me atiende en un homologado español-rumano me pregunta que deseo -Esto no puede ser, debo haberme equivocado de pueblo- Ascolta noi ¿Aqueste poble es San Carles de la Rápita, o es un altre poble? y el tipo va y me contesta en español de Valladolid, "es San Carlos". Algo raro se fue mascullando, supongo que mi catalán no homologado no acabó de convencerle.

Oigan que no me doy por vencido a la primera, ni a la segunda. ¡Vaya! ahí hay supermercado que pone "Bonpreu", (buen precio) esto es catalán de Monserrat, aquí seguro que me van a tratar, al menos, de "mala bestia" y tendré que salir corriendo. así podre presumir cuando salga de, para mí, territorio español hostil. Nada, en un excelente castellano la chica me aconsejó que pescado era de capturas de la noche anterior en la zona y cuáles eran de piscifactoría. La clienta anterior a mi estaba interesada en saber cómo le saldrían mejor los garbanzos con bacalao cuyo plato había degustado hacía poco tiempo en un viaje y no sabía cómo desalar bien el bacalao. Sólo hablé allí con ella y la señorita de la caja y esta atendía a los clientes en catalán y a mí en español con una franca sonrisa.

Yo veía que iba de mal en peor en eso de encontrar gente verdaderamente interesada en demostrar la supremacía catalanista frente a la raza inferior de paletos castellanos, así es que me puse a leer los periódicos, para encontrar algo de qué hablar mal. El que había en el bar era un periódico de la provincia, estaba escrito íntegramente en español, leí con interés los artículos de opinión. Supongo que son los que mejor reflejan los temas que más le preocupan a los ciudadanos, solo había una página con dos artículos de opinión, uno de ellos era de tema nacionalista, decía que "el símbolo que a él más le interesaba era llenar el mantel de cuadros de su mesa de cocina de buenos alimentos".

Hoy es domingo y he vuelto a primeras horas de la mañana al Café la Isla para tomar un café y leer el periódico del día. Me atendió la misma joven del día anterior y me di cuenta que todos los clientes se dirigían a ella en español con el acento de la comarca, algunos hablaban entre ellos en catalán. Durante el tiempo que estuve allí el periódico fue pasando de mano en mano entre los clientes que se conocían, solo estuvo libre el suplemento dominical, con excelentes fotografías, en el predominan los temas relacionados con la moda de amueblar los chalets de la playa. En la portada se anunciaba un reportaje de una periodista alemana que estuvo durante un año secuestrada en Siria y cuando regresó lo hizo con un bebé que había concebido antes de su cautiverio.

En fin, que no voy a desistir de ver cuáles son los temas que preocupan más a las gentes que viven en esta comarca.

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