10 de noviembre de 2018
10.11.2018

Exhumar, inhumar y desenterrar la memoria

El debate no debe reducirse al Valle de los Caídos, sino ampliado a los españoles muertos de las cunetas

09.11.2018 | 20:33

El debate político sobre la posible exhumación y posterior inhumación del dictador Franco, está desenterrando a su vez todo lo que la Constitución con la llamada a la reconciliación y la amenaza de golpismo dejó enterrado bajo tierra. Ha desenterrado la extrema derecha que estaba agazapada en el Partido Popular y que ahora se muestra sin complejos en nuevos partidos como Vox y algunos tics autoritarios de Ciudadanos, animados por la extrema derecha que nos invade entre la población que vota a líderes xenófobos, homófobos y autoritarios como Bolsonoro en Brasil o el jefe del imperio en Estados Unidos, y que crece en la vieja Europa que derrotó al nazismo.

En España también han desenterrado conceptos como "golpe de estado", que apenas se mencionaba precisamente por el espíritu de la reconciliación, y que ahora se aplica a cualquier situación. El PP que ha estado años sin reconocer que lo de Franco fue un golpe de estado como dios manda, ahora ha desarrollado una especial sensibilidad para verlos por doquier: ¿la democrática moción de censura que puso de presidente a Pedro Sánchez?, un golpe de estado; ¿la promoción de una consulta sobre el modelo de estado y el independentismo en Cataluña? otro y más gordo, que hay que llevar refuerzos para reprimirlo. España y Cataluña gobernadas por golpistas de moción o de rebelión, y los catalanes en la cárcel como políticos presos, mientras un patriota como un tal Tejero acude a actos oficiales de la Guardia Civil para conmemorar el 12 de octubre, Día de la Raza, perdón, Fiesta Nacional.

El caso es que la extrema derecha y la próxima, que tanto se han quejado de la Ley de Memoria Histórica por reconocer a los represaliados y muertos por un golpe de estado y una dictadura que duró tantos años como la actual democracia, están desenterrando las palabras y las ideas que llevaron al fascismo y se mantuvieron 40 años en "mi querida España, esta España mía, esta España nuestra": la xenofobia que echa la culpa del paro a los inmigrantes que no mueren en el océano; la existencia del Estado de las Autonomías y el reconocimiento de las lenguas en las que "suele el pueblo fablar con su vecino", que atenta contra la unidad de España; la defensa de una monarquía que tiene algún miembro de los plebeyos en la cárcel y alguno de la realeza bajo sospecha; la represión de los derechos a la libertad de expresión de raperos y gentes de vicio y mal vivir como los homosexuales; la pérdida de libertades individuales y de derechos sociales?

Quizás sin ser consciente de ello, la Diputación en Zamora está desenterrando la querida capa parda alistana de los padres, abuelos y bisabuelos de algunos de mis alumnos, para que sea conocida por Presidentes de Gobiernos, Papas, artistas y celebridades. Pero con esos reconocimientos para gente de alta alcurnia, parece querer enterrar la dureza de la vida de los pastores que se protegían con la capa del frío, la soledad y la pobreza. Por eso, amigos y amigas de la capa alistana, cuando la regaléis para promocionar mi querida Zamora, esta Zamora mía, esta Zamora nuestra, decid con orgullo que no sólo tienen valor su urdimbre y sus bordados, sino la resistencia del pueblo al que representan.

En definitiva: el debate no debe ser el de la justa exhumación del Valle de los Caídos del dictador para que sea inhumado como cualquier ser humano, sino el rescate para su exhumación de los españoles muertos de las cunetas para que sean justamente inhumados con dignidad; el espíritu de la reconciliación fue el perdón de los vencidos a los vencedores que a su vez no perdonan que la historia diera la razón a los que creen en la democracia para todos; el golpe de estado de Franco fue un golpe y no una cruzada y por ello el Papa está mejor bajo capa alistana del pueblo que bajo palio con el dictador.

Y la memoria histórica nunca ha sido una revancha de los que perdieron la guerra y ganaron la Historia, porque como dijo Marcos Ana, el preso político con más años de cárcel de la dictadura: "La única venganza a la que yo aspiro es a ver triunfantes los nobles ideales de libertad y justicia social."

Salud para verlos.

(*) Teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zamora

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook