10 de agosto de 2018
10.08.2018
La columna del lector

Las emociones

10.08.2018 | 00:06

No dejas de reír porque te haces mayor. Te haces mayor porque dejas de reír ) Maurice Chevalier. Es sabido, que en las culturas del mundo existen, cuatro emociones : alegría, tristeza, ira y miedo. Recuerdo una frase de Marcel Proust que dice: "La felicidad es saludable para los cuerpos, pero es la pena lo que desarrolla las fuerzas del espíritu".

La tristeza que procede de latín "tristitia" , "es un estado anímico que ocurre por un acontecimiento desfavorable que suele manifestase con signos exteriores como llanto, pesimismo, melancolía, baja autoestima, estados de insatisfacción".

Estamos tristes, cuando algo no nos va bien, nos cambia nuestro ritmo diario; el peor efecto de la tristeza cuando se cronifica es la depresión , y , es sabido que la depresión exige, en la mayoría de los casos, tratamientos prolongados.

Hemos de tratar de combatir la tristeza y los pensamientos que la provoca, en definitiva, no debemos dar vueltas y más vueltas a las ideas que originan nuestra tristeza, para ello, hemos de procurar hacer ejercicio físico, caminar, yoga, pilates, etc... , en definitiva, actividad física en abundancia; está prohibido quedarse en casa tomando sesiones de sillón, lee, acude al cine, queda con amigos, escribe, ¡ muévete !.

He leído, hace unos días, una frase que despertó mi atención, dice así: "El pensamiento es difuso, pero el papel es esclarecedor".

Procuremos escribir, seguros que nos sentará muy bien. Decía D. Miguel de Cervantes: "Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias".

Desechad tristezas y melancolías ... ( García Lorca )

Hemos de disfrutar de la vida, pues, nunca es demasiado pronto para ser felices, cada cual tiene su momento. La vida es muy breve y se va sin querer.

Sé agradecido, no hagas muchos planes, es preferible fijar metas y tratar de cumplirlas , y algo muy importante cuida y cultiva la amistad y no te obsesiones por el tener, disfruta lo que tienes, ya sea mucho o poco.

Si queremos ser felices hemos de ser agradecidos, y no quejarnos tanto por lo que creemos nos falta, hemos de valorar lo que tenemos, y disfrutar de los buenos momentos.

Hemos de saber perdonar, el rencor, como la envidia solamente nos hace daño a nosotros mismos y nos va a impedir progresar. Hay que saber pasar página.

Hemos de saber perder y aprender de estas situaciones. El éxito no nos puede emborrachar: " El éxito es conseguir lo que quieres, la felicidad es querer lo que consigues."

Jean Paul Sartre dijo: " Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace. "

Tratemos de evitar pensar de manera negativa y apartarnos de las personas tóxicas y negativas, que no aportan nada y desgastan a las personas de su entorno.

Tenemos que procurar rodearnos de buenas personas que, nos contagien estados de ánimo positivo y procurar no discutir con personas que carecen de capacidad para hacer autocrítica, con esas personas no se puede discutir, porque ello es una auténtica pérdida de tiempo.

Las emociones buenas deben contagiarse.

Debemos reflexionar y si para ser felices o al menos intentarlo, hemos de cambiar de vida ¡ adelante ! ,pues, hemos de establecer nuestras prioridades y saber elegir lo que mejor nos conviene, como indicaba en mi columna de hace unas semanas, sobre el estrés, hemos de abandonar el estrés que, es fuente de enfermedades y desgraciadamente impera en nuestra sociedad actual, donde las prisas, parece ser que son lo más importante, cuando sabemos que no es así, que con las prisas no conseguimos nada; hemos de procurar hacer las cosas sin prisa y con dedicación; sabemos que, a veces, no es fácil, porque hemos entrado en una espiral que de no ponerle freno, nos destruirá poco a poco, sin darnos cuenta y después, difícilmente puede tener solución; estamos a tiempo de decir no a las prisas y alejarnos de lo malo del pasado y hacer proyectos de presente y futuro para tratar de mejorar nuestra situación.

Propiciemos los buenos momentos, que conforme nos demuestra la experiencia, los malos vienen solos y, si no tenemos preparada nuestra mente, tal vez se alojen en nosotros para siempre, con el consiguiente perjuicio que nos provocan las emociones negativas.

Breves reflexiones para estos días de verano, que podemos meditar e intentar poner en práctica en el nuevo curso que comenzará en septiembre.

Los positivo atrae a lo positivo, votemos por lo positivo y notaremos la diferencia a mejor de los buenos momentos.

Pedro Bécares de Lera

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