16 de mayo de 2018
16.05.2018
La columna del lector

La Riberiña

15.05.2018 | 23:59

Cada último domingo de mes las puertas de la ermita que mandó construir la reina santa Isabel de Portugal, nominada con el nombre de Nuestra Señora de la Riberiña, se abren a los feligreses de Quintanilha y a los feligreses de las aldeas cercanas para que escuchen la palabra, el salmo y el evangelio.

El salmo y el evangelio nos explican el milagro de Nuestra Señora de la Ribeira que se le apareció a la pastora a las puertas de la ermita. Se le apareció también un ángel que le dijo a Nuestra Madre de la Riberiña "devuélvele los órganos que faltan a la divina pastora", y la reina santa Isabel convirtió la comida en un ramo de flores para dársela a la pastora.

La homilía y el salmo que todos los domingos últimos de mes escuchamos nos hacen reflexionar. Nuestra Madre de la Riberiña y la reina santa Isabel nos retransmiten la bondad y la caridad en grado sumo.

Cuando los hermanos de la cofradía nos disponemos a hacer el acto de penitencia para sacar a Nuestra Señora de la Riberiña a la calle, para dar comienzo a la procesión con sus primas hermanas que vienen de las aldeas cercanas, lo hacemos con fe. Durante la homilía de la palabra y el salmo nos llenamos de bondad y de vida. La primera en salir es la cruz donde está clavada la salvación y el cuerpo de Nuestro Padre Jesucristo anunciando silencio y respeto que nunca cumplimos. Detrás viene Nuestra Madre de la Riberiña que fue tan caritativa y bondadosa y le devolvió los órganos que le faltaban a la pastora cuando el ángel se lo anuncio y lo mismo hizo la reina santa Isabel con la comida que llevaba en la bolsa y la convirtió en un ramo de rosas para dársela.

Al caer la tarde, la alegría que teníamos los hermanos de la cofradía durante la mañana se nos vuelve en tristeza porque ya llega la hora del desenlace final: la despedida no es un hasta siempre ni tampoco hasta luego para nadie, algunos decimos que hasta el año próximo, pero no es verdad porque siempre tenemos presente a Nuestra Señora.

La cofradía agradece la colaboración de todos los feligreses que el día de la romería lleven las imágenes, como a los que colaboren en los días previos los alrededores de la ermita. Es necesario segar, limpiar la pradera de hierbas para acondicionarla de cara a la romería del próximo 27 de mayo. Los trabajos se harán el sábado 19 y el domingo 20 de mayo a partir de las 14 horas (hora española). Actualmente colaboran los miembros de la cofradía, que ponen de su bolsillo hasta el dinero de la gasolina para la desbrozadora.

Iván Sastre Pérez

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