10 de abril de 2017
10.04.2017
La columna del lector

Los que siembras recoges

10.04.2017 | 00:38

"Si no te gusta lo que recibes, cambia lo que das".

Leyendo frases de Mahatma Gandhi, he reflexionado, sobre la frase "Lo que siembras recoges" que es semejante, a lo que das recibes y la misma ha de ser analizada personalmente, porque la experiencia es propia y personal.

Si analizamos nuestras experiencias personales, en relación con nuestros amigos... y personas con las que hemos mantenido una relación profesional, personal, o de simple amistad, veremos que muchas de ellas a quienes has dedicado tu tiempo, de forma totalmente desinteresada, sin esperar nada a cambio, porque tenías el pleno convencimiento que esa era la forma en que tenias que actuar, luego cuando, pasado el tiempo, si has necesitado su ayuda, no han sabido responder, ello nos ha de llevar a hacer una selección de exclusión de esos que se dicen amigos, que solamente acuden a nuestra ayuda, consulta , o petición de consejo, cuando lo necesitan, después, si te veo no me acuerdo.

Me viene a la memoria el refrán castellano que dice "Villano atendido, villano desaparecido", de este tipo de personas, sabemos mucho los profesionales, pues, cuando necesitan de nuestros servicios profesionales, te prometen, para cuando finalice el asunto, todo tipo de regalos, que, rara vez llegan, pues, los profesionales vivimos de nuestros honorarios, que son la paga que recibe el profesional liberal por sus servicios.

Hemos de ser sumamente prudentes y cautelosos y saber seleccionar a nuestro amigos y amistades y excluir a los "supuestos amigos" , ello , créanme, se adquiere con los años, y con el trato diario con el cliente en el ámbito profesional y a tal efectos, me viene a la memoria, la frase "no esperes mucho de aquellos que prometen demasiado, es mejor estar sorprendido que decepcionado".

En relación con los supuestos amigos hemos de tener presente, que lo bueno de los tiempos difíciles es que ahuyenta a las falsas amistades.

La vida decía Gandhi, me ha enseñado: que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo les quiero; que todos son malos, si yo les odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente se enoja, si yo soy "enójin"; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

Nuestro refranero castellano nos recuerda: es de bien nacidos ser agradecidos.

La gratitud es señal de elegancia personal, hemos de educar a nuestros jóvenes en el agradecimiento, durante todo la vida dependemos de los demás y hemos de agradecer cuanto hacen por nosotros.

Cuando estoy escribiendo estas líneas, un buen amigo, me envía un wasap donde dice los amigos son como una T: te hablan, te llaman, te buscan, te cuidan, te ven, te escuchan, te consuelan, te perdona, te protegen, te salvan y, sobre todo, te quieren.

"El que quiera ser amado, que ame". El que tiene un amigo tiene un tesoro.

Aprovechemos, estos días de Cuaresma, para hacer una reflexión profunda sobre la amistad y nuestro comportamiento para con nuestros amigos y analicemos si cumplimos con las exigencias de la T. y si quienes dicen, son nuestros amigos no cumplen con los requisitos de la T, es porque , tal vez, no son amigos, si no simples "amiguetes" o conocidos nada más.

Pedro Bécares de Lera

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