22 de febrero de 2017
22.02.2017

La Guerra de las Naranjas

Zamora tuvo cierto protagonismo en la campaña militar contra Portugal en el año 1801

22.02.2017 | 00:13
La Guerra de las Naranjas

La capital zamorana tuvo un especial protagonismo en la guerra que se inició contra Portugal en el año 1801. En Zamora se concentró un importante contingente de fuerzas españolas y francesas, con una gran cantidad de municiones y pertrechos que se depositaron, a falta de otro lugar con capacidad suficiente, en la ermita de San Atilano.

Se reunieron en nuestra ciudad ocho batallones de guardias walonas y españolas, dragones de la Reina, carabineros reales, guardias de corps y voluntarios de Aragón amén de una división francesa; sumando entre todos 10.292 soldados mandados por el teniente general don Diego Godoy con los mariscales de campo don Carlos de Vit y don Juan Ordoñez y el Jefe del Estado Mayor don Juan Venegas.

Tanta tropa llenó con exceso los cuarteles y alojamientos de la ciudad, encareciendo los utensilios y mantenimientos. Por fortuna la paz, hecha pocas semanas después, libro al vecindario de tan agobiante concurrencia que marchó seguidamente.

Napoleón había conminado a Portugal para que rompiera su alianza con Inglaterra y cerrara sus puertos a los barcos ingleses. En este conflicto involucró a España, gobernada entonces por el Ministro Manuel Godoy, mediante la firma del Tratado de Madrid de 1801. Según este tratado, España se comprometió a declarar la guerra a Portugal si la nación vecina seguía manteniendo el apoyo a los ingleses.

La campaña militar apenas duró dieciocho días entre mayo y junio de 1801. En ella, un ejército español y francés al mando de Diego Godoy ocupó sucesivamente poco más de una docena de poblaciones portuguesas, entre ellas Arronches, Castelo de Vide, Campo Maior, Portalegre, Olivenza y Juromenha. La resistencia portuguesa fue mínima.

La paz se firmó en Badajoz el 6 de junio, devolviéndose todas las plazas conquistadas a Portugal con la excepción de Olivenza y su territorio, que ya era un viejo contencioso fronterizo entre los dos países.

Aunque el acuerdo entre Francia y España preveía que Portugal cedería a España una o varias provincias portuguesas que representasen el veinticinco por ciento de la población metropolitana para poder usarlas como moneda de cambio y conseguir la devolución o cesión de Mahón, la isla de Trinidad y Malta, esta cláusula fue obviada por Carlos IV de España, con grave disgusto y contrariedad de Napoleón.

La Guerra de las Naranjas recibió este nombre debido al ramo de naranjas que Godoy hizo llegar a la reina María Luisa cuando sitiaba la ciudad de Elvás.

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