09 de junio de 2015
09.06.2015
Muy breve

Intranquilidad

El borrascoso resultado de las elecciones impide que regrese la calma y el sosiego a Zamora

09.06.2015 | 00:31
Herminio Ramos

Han pasado dos semanas desde las elecciones y, en vez de regresar la calma y el sosiego que debería haberse alcanzado después de la prueba, parece haberse desatado un temporal de inquietudes, ceses, resabios, descontentos y malos entendidos de tal fuerza e intensidad, que mucho se teme haya dos consecuencias muy definidas y preocupantes.

La primera y más inmediata es la problemática que el borrascoso resultado de las elecciones arroja sobre el gobierno municipal. Será muy difícil y complicado coordinar programas y, a la vez, desarrollar esa intente labor que supone resolver el cúmulo de problemas que esperan una solución, amén de los que, con el tiempo, con su cada día, le presente a los futuros responsables municipales, siempre con esa duda y esa incertidumbre de contar con la presión negativa en marcha, creando ese mercado de desencuentros y errores, errores tremendos que definen a aquellos que han pasado por aquí como una tromba de silencio y, según parece, de intrigas y desacuerdos.

La segunda consecuencia tiene dos partes. Por un lado, que este período indefinido e inseguro suponga el prólogo de lo que será el mandado, y por tanto, que se eleven al infinito las cargas que ya estamos viendo.

A la vista del panorama, es de esperar que las mentes despiertas y bien asentadas atiendan con prontitud y acuerdo los problemas que toda Corporación tiene. Es de esperar que la línea del horizonte que se dibuja en el otoño y abordar el nuevo año con variadas soluciones, según el color que las mantenga y soporte.

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