17 de febrero de 2014
17.02.2014

Sobre el Lago de Sanabria (III)

17.02.2014 | 00:00
Antonio Viloria

No he podido ser más escueto en la exposición de un Plan que tiene la pretensión de dar nuevos bríos a la actividad turística de una zona que es de especial importancia para Sanabria: la del Lago. Y por paradójico que resulte trata de romper con el monopolio casi exclusivo de las actividades veraniegas en el propio Lago.

Ahora va a venir lo más difícil: que estas ideas caigan en tierra abonada, y que haya gentes que estén dispuestas a debatirlas y de llevarlas a la práctica. Entiendo el momento en que con el recuerdo me traslado a los años 90 en que algunos iniciábamos los trabajos preliminares de un Plan de Desarrollo Turístico para la zona de Sanabria que promovía la Comunidad Europea. Y aunque se ha tendido un piadoso silencio por cómo se saldó tan prometedora operación que al fin quedó en nada, entiendo cómo políticos y demás agentes interesados se asustaron con la tarea que se les venía encima.

Y eso que el Plan tuvo valedores importantes como J. L. González Vallvé, alto funcionario en Bruselas, y Felipe García, diputado provincial, que hicieron todo lo que pudieron. Porque aunque el peso de la financiación estuviese asegurado, la complejidad del programa exigía una diversificación de los órganos de gestión que las entidades de entonces no poseían. Aquel Plan era muy ambicioso pues comprendía el desarrollo urbanístico de pueblos abandonados pero con interés ambiental, en los que había que rehabilitar su arquitectura original y adaptarlos a los nuevos contenidos de alojamiento turístico. El Plan se ocupaba también de aspectos tan dispares como la recuperación de playas de los embalses cercanos para repartir la carga que ya entonces soportaba el Lago en la temporada estival.

Ahora me pregunto si aun partiendo de un programa más lineal con medios y objetivos de mayor cuantía, tenemos una administración regional que esté en la onda para abordar planes como el que he sugerido en estos artículos. Tendría que entrar en negociaciones con entidades de talla internacional como el Museo del Prado, la cadena de hoteles internacional Four Season, la federación internacional de golf u otras de la misma altura para encarar los múltiples aspectos del Plan. Se partiría de un nuevo enfoque del desarrollo socio-económico con la intervención de agencias externas especializadas con recursos sobrados.

Es el momento de dirigirse a la Junta y cerciorarnos de si se va a interesar y empeñarse en esta empresa única por el momento y lugares afectados y que venga a desmentir el triste papel de cenicienta de la región en que todos los indicadores ponen a nuestra provincia. Hasta la inversión del AVE nos la cargan a nuestras espaldas como un gran favor, cuando estos trenes solo nos sirven para espantar a las vacas.

Expuesto de manera tan sumaria el programa, van a producirse reacciones de incredulidad en parte de la opinión pública, pero es lo usual que cuando una materia trata de romper con las rutinas sociales sea considerada como algo cercana a los extravíos de una mente. El programa puede ser tildado de elitista porque pone una serie de objetivos que están por encima del nivel de necesidades convencionales del medio en que se desarrollará.

Pero lo que pretendemos es seguir el ejemplo que nos ofrecen otras instituciones en nuestro país, siguiendo a otras europeas, en las que alrededor de un castillo, una finca, una mansión, un hotel despliegan unas actividades culturales y sociales que ennoblecen la imagen del establecimiento y están abiertas a otras nuevas dignas de participar. Tenemos la referencia obligada de cómo en el entorno de los lagos italianos o suizos, zonas antiguamente deprimidas, se densifica la oferta cultural con la celebración de eventos como conciertos, exposiciones o debates en donde se junta la élite de media Europa.

Aquí puede repetirse el fenómeno, pero sin olvidamos del efecto llamada que va a hacer mejores los actuales servicios de acogida turística y contribuirá a elevar su calidad en toda la comarca. Así que al gozo de la belleza de estos paisajes podamos añadir el conocimiento y contemplación de las distintas formas del arte y del pensamiento humano.

La confianza que tenemos en la empresa nos la da este entorno único y el propio Lago a través de su límpida belleza. Y que se verá ennoblecido con las aportaciones de las nuevas formas de sus arquitecturas y la sabia adecuación del paisaje. Esto es Europa: amor por la belleza y la civilización.

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