19 de marzo de 2011
19.03.2011

Sayago y Arguedas

19.03.2011 | 01:15
Sayago y Arguedas

Sayago celebra el Centenario del nacimiento de José María Arguedas, ese auténtico genio investigador de la antropología, peruano que en 1958 llegó a nuestro Sayago para estudiar en detalle y relacionar las comunidades de esta tierra y la suya en un amplio trabajo que sin duda estará en todas las bibliotecas institucionales. José María recorre la tierra y va recogiendo de primera mano todo ese material que él relacionaba perfectamente con lo que allí se había implantado y desarrollado, si bien es cierto que de algunos detalles, muy evolucionados por el tiempo, los informadores no le aclaran algunos aspectos, pero en nada afectan al conjunto que constituye un auténtico monumento antropológico de primer orden. Conocí a José María Arguedas a través de otro sayagués, Justo Alejo, de ese Formariz del alma que recuerdo siempre como una referencia y un hito a la amistad.


La terraza del Rossi de la Plaza Mayor fue testigo en muchas ocasiones de encuentros y cambios de impresiones, que más tarde aparecerían en revistas y diarios, según los temas o alguno de sus matices.


En la celebración del V Centenario del Descubrimiento, en nuestra Feria de la Alfarería y la Cerámica, Perú estuvo presente y en el recorrido con todos ellos por Sayago se recordó a ambos personajes, causándoles una gran impresión el hecho de la estancia y el estudio realizado en tan singular comarca por Arguedas.


La historia de nuestra comarca -en muchas de esas realidades mantenidas a lo largo de siglos como elementos clave de su vida, desarrollo y futuro, y hoy desaparecidas por ese proceso histórico de cambios que son imparables si no se tiene la claridad y decisión de adaptarlos a tiempo antes de que agonicen o la historia los convierta en pasado- está en el trabajo de José María Arguedas.


Fija en su trabajo la comarca y no olvida su Raya con el vecino reino, con el que tantas relaciones y connotaciones tenemos y él deja entrever.


En la celebración y recuerdo de su nacimiento, ya historia en su centenario, dejar testimonio de su paso y de su obra no estaría de más.

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