19 de septiembre de 2010
19.09.2010

Electoralismo

Reflexiones sobre el acto de protesta de los alcaldes del PP

19.09.2010 | 02:00
Electoralismo

Al acto reivindicativo y de protesta de los alcaldes del PP en el único tramo de la Ruta de la Plata aún sin autovía, algunos lo han llamado electoralismo. Pues claro, lo que no entiendo es en qué sorprende. Los políticos tienen dos misiones, gestionar la cosa pública, para el progreso y el beneficio de todos, y hacer política; y ésta, por mucho que algunos se rasguen hipócritamente las vestiduras, tiene también un fin básico y legítimo en democracia, ganar las elecciones para seguir gestionando la cosa pública y haciendo política. Es una rueda que sólo varía en los matices y detalles de cómo es cada cual en esas lides y en la alternancia.


El electoralismo es, pues, connatural a la política. No digo con eso, como ahora tanto se lleva, que el mejor político es aquel que gana las elecciones a cualquier precio. No, ser honrado, tener un comportamiento ético y no mentir sobre las intenciones políticas, no es un elemento de puntuación, debería ser un requisito previo sin cuyo cumplimiento nadie pudiese siquiera plantearse la actividad política. Claro que en un sistema donde lo que prevalece casi en exclusiva es la docilidad en el redil partidista, hablar de esas cosas es mera utopía.


Sólo en ese contexto el electoralismo puede alcanzar las connotaciones tan negativas con las que ahora lo percibimos. Por lo demás, todo político hace electoralismo, gobierne o esté en la oposición y, desde luego, se me ocurren cientos de actuaciones políticas más «electoralistas» y menos justificadas que las de unos alcaldes que en nombre de sus ciudadanos reclaman algo tan evidente, razonable y justificado. Es verdaderamente impresentable, inaudito e inasumible que de los más de 800 kilómetros de la Gijón-Sevilla, sólo falten de ser autovía cincuenta, que todos ellos estén en nuestra provincia, que unan las dos localidades más importantes de ésta, y lo que es peor, que haciendo ya meses que se terminara el último tramo, en los nuestros la ejecución no haya comenzado aún, ni se atisbe la menor intención de hacerlo.


Ojalá nuestros políticos hicieran más electoralismo de este tipo, tal vez así se nos respetaría por los dirigentes regionales y nacionales. Que no sólo ocurriera en vísperas de elecciones y que así quedara claro que el electoralismo es a favor de la sociedad en su conjunto y no como reivindicación personal, en esas fechas, de quienes lo impulsan.


Hago un aparte. También hay electoralismo por omisión. Esta semana hemos visto las pocas imágenes que los medios (a los que les prohíben el acceso) han conseguido de la matanza del Toro de la Vega, en Tordesillas. En Internet se encuentran fotos y vídeo. Cinco minutos para que todo un pueblo, en salvaje y macabra cruzada, acose y lancee a un animal hasta su muerte. La tradición amparó brutalidades ya olvidadas, otras tendrán que ir siguiendo el mismo camino, aunque no sea electoralista propugnarlo.


www.angel-macias.blogspot.com

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