Para el Zamora C. F. sería mucho mejor que se borrara del mundo futbolístico el mercado de invierno en el que la entidad rojiblanca no parece estar muy puesta en los dos últimos años.

En la anterior temporada las bajas y las altas que se produjeron hicieron más daño a la plantilla que otra cosa y en la presente, lleva camino de ello.

En un principio se habló de fichar un defensa, un par de centrocampistas y hasta un delantero, incluso se ha insinuado en varias ocasiones la posibilidad de hacerse con los servicios de un hombre de banda. A día de hoy se ha fichado a Sergio Torres y gracias. De lo demás, no hay señales de vida.

Pero lo que es peor, se anuncian las bajas de dos jugadores como Mariano e Iván García y, acto seguido, tras no llegar a un acuerdo económico con ellos, se sigue contando con ellos. Desde luego, no hay que dudar de la profesionalidad, ni mucho menos, de ambos jugadores, pero ¿con qué ilusión entrenarán o trabajarán si saben que el técnico no cuenta con ellos o que van a ser los últimos de la fila en salir al campo si los demás están en condiciones?

En este circo de altas y bajas hay cosas que no cuadran y que a la larga, o a lo peor a la corta, saldrán caras.