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David Verdaguer relata su primer ataque de ansiedad: “Acababa de llegar al clímax”

El actor contó en 'La Revuelta' que se estaba masturbando en un hotel

David Verdaguer y Amaia Salamanca durante su visita a 'La Revuelta'

David Verdaguer y Amaia Salamanca durante su visita a 'La Revuelta' / TVE

‘La Revuelta’ tiene ese don de atraer a gente que no solo va a hablar, sino a poner el alma (y a veces el pudor) sobre la mesa. Esta vez ha sido el turno de David Verdaguer y Amaia Salamanca, que se plantaron frente a David Broncano para presentar ‘Siempre es invierno’, la nueva película de David Trueba. Y vaya si se entregaron: hubo confesiones íntimas, cifras económicas sin anestesia y recuerdos gloriosamente ridículos. De hecho, Verdaguer narró el que fue su primer ataque de ansiedad en una escena digna de tragicomedia de sobremesa: “Pensaba que me iba a morir”.

La película, según han explicado los protagonistas, parte de la novela Blitz, también firmada por Trueba. Se trata, en palabras de Salamanca, de “una historia muy distinta” que explora un tipo de relación amorosa inversa a la que solemos ver en pantalla: “Estamos tan acostumbrados a ver un hombre maduro con una mujer más joven que nos choca cuando lo vemos al revés”.

David Verdaguer llegó al plató sin filtros. Nada más pisar el escenario contó que se había encontrado un bulto que podría ser una hernia inguinal, algo nada tranquilizador para alguien que reconoce su hipocondría: “Siempre he sido un poco sufridor, me petó el tímpano, tuve un herpes Zoster… he dado bajón”. También confesó que no es precisamente el rey del camping y la toalla en la arena: “Sé que doy mucho bajón, pero hoy quiero ser muy sincero”. Y, por si quedaba alguna duda, remató su transparencia respondiendo a las 'Preguntas Clásicas' con exactitud contable: “Tenía 70.000 y ahora 200.000” y, sobre la actividad sexual, “tres puntos de relaciones y 20 de masturbación”.

Fue en esa misma línea de honestidad sin salvavidas cuando relató su primera crisis de ansiedad. Estaba en un hotel de Madrid, “me estaba masturbando y, cuando llegué al clímax”, ahí, con el pantalón a medio camino y sin camiseta, comenzó a sentir que se ahogaba. “Empecé a notar que me ahogaba, era la primera vez que me pasaba, fui arrastrándome al lavabo, con todo el pene ahí y pensando: me voy a morir”. La escena es tan gráfica que probablemente Dani Rovira, y unos cuantos espectadores más, la recordaron con empatía y lágrimas... de risa.

Leyenda urbana

Por su parte, resaltan en RTVE, Amaia Salamanca tampoco se escondió. Entre risas contó la caída que protagonizó en la premiere de la película, rodando escaleras abajo mientras unas niñas se partían de risa: “Vi que me iba a dar un hostión y me salió una cosa como de señora mayor: ¡Uy, uy, uy!”. Sobre economía familiar fue más cauta, pero clara: “Tengo tres hijos y salen muy caros”, explicó, comentando además la mala racha sufrida con unas acciones en Bolsa.

Y llegó el momento de acabar con un mito nacional: Amaia Salamanca no es de Coslada. La asociación viene de una óptica que su madre regentó en la ciudad después de que “la echaron del trabajo cuando se quedó embarazada de mí”. Sus padres decidieron entonces montar su propio negocio allí: “Nací con una óptica debajo del brazo”, remató la actriz.

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