Sandra Barneda es uno de los rostros más conocidos de la televisión en nuestro país. La periodista cuenta con una larga carrera profesional en el sector de la comunicación, y ha conducido, y conduce, algunos de los realities con más audiencia como La isla de las tentaciones y Supervivientes.

Asimismo, la presentadora ha trabajado en numerosos medios de comunicación, como Catalunya Ràdio, COM Ràdio, RNE4 Cataluña, TVE Cataluña, Antena 3, Telemadrid, 8tv, TV3, La 2 y Telecinco, además de escribir para El Periódico de Catalunya, Elle y Zero.

Sandra Barneda es uno de los rostros más conocidos de la televisión en nuestro país. La periodista cuenta con una larga carrera profesional en el sector de la comunicación, y ha conducido, y conduce, algunos de los realities con más audiencia como La isla de las tentaciones y Supervivientes.

Asimismo, la presentadora ha trabajado en numerosos medios de comunicación, como Catalunya Ràdio, COM Ràdio, RNE4 Cataluña, TVE Cataluña, Antena 3, Telemadrid, 8tv, TV3, La 2 y Telecinco, además de escribir para El Periódico de Catalunya, Elle y Zero.

Así lo ha confirmado en el podcast de Vanitatis, La mala reputación, donde ha dado detalles de alguna de estas vivencias personales: "Yo recuerdo que en Telemadrid me encerraron en un despacho y me preguntaron directamente si me gustaban las mujeres", ha asegurado.

La periodista ha hecho especial hincapié en recordar que hace 20 años la situación del colectivo LGTBIQ+ era mucho más complicada: "Yo me quedé... que sudaba por dentro. En ese momento eran otros tiempos, estamos hablando de 2003, el matrimonio igualitario aún no estaba aprobado".

Pese al acoso, Barneda asegura que no se quedó callada: "Me preguntaron cosas que no se me debían preguntar quizás porque era una mujer guapa, que no entra en el canon de lo que se considera una mujer lesbiana. Yo no respondí porque consideré que no tenía que responder. Sólo le dije: 'Pues si te digo lo que dicen de ti'. Y me fui a un baño a llamar a una amiga mía. La mejor defensa es el mejor ataque".

La periodista ha confesado que decidió no denunciar, pero que lo que le ocurrió estaba completamente fuera de lugar: "Yo creo que fue una cabronada, la verdad. Eso yo no sé si se lo han hecho a alguien. No denuncié por responsabilidad social. Otra cosa es que yo estuviese preparada para dar el paso".

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Finalmente, ha asegurado que, pese a que durante una época no visibilizó su orientación sexual, jamás ha considerado "que estuviese haciendo nada malo: "Yo no me avergüenzo de ser quién soy. Yo siempre he sido coherente. Nunca me he inventado un novio, nunca he creído que estuviese haciendo nada malo. Durante un tiempo viví con la sensación de vivir con un subtítulo: 'Sandra, lesbiana'".