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40º aniversario de la constitución. Entrevista

Javier Nart: "La Constitución fue posible gracias al sentido común de los políticos"

El eurodiputado de Ciudadanos elogia la capacidad de "consenso" que guió la redacción y aprobación del texto

05.12.2018 | 13:31


Javier Nart. Foto: EFE.

Javier Nart (Laredo, 1947) es eurodiputado de Ciudadanos desde 2014, año en el que retomó la política activa después de haber militado en el Partido Socialista Popular (PSP) y luego en el PSOE hasta 1993. Su larga carrera como abogado y periodista y el haber sido testigo directo de la Transición le convierten en una acreditada referencia sobre los acontecimientos que condujeron a la aprobación de la Constitución, que considera una "consecuencia de la capacidad de crear convivencia entre españoles" gracias al "sentido común" de los dirigentes políticos de la época y el "consenso de la clase media". "La Constitución nos ha permitido disfrutar del mayor período de prosperidad y libertades que hemos tenido", resume.

Nart desarrollaba entonces una labor de oposición al franquismo desde las filas del PSP de Enrique Tierno Galván, partido que posteriormente se integró en el PSOE. "El régimen no tenía futuro y nosotros no teníamos presente", recuerda Nart, que pone especial acento en el papel de la sociedad española y el acuerdo que existía entre sus capas medias acerca de la necesidad de avanzar hacia una democracia. "La sociedad era sociológicamente democrática", resalta Nart, que no obstante recuerda que en la Transición el franquismo era todavía "potente". "Te la jugabas, y te la jugabas muy fuerte. Era una realidad extremadamente dura", rememora sobre la acción del activismo antifranquista.

"La democracia era inevitable"


En este sentido, recuerda la "tortura" y "prisión" que sufrieron figuras del PSOE como Ramón Rubial y Enrique Múgica Herzog, y destaca que todas aquellas personas "no buscaron ajustar cuentas con sus carceleros, sino establecer una España de todos. Por primera vez desde 1812 se estableció una Constitución consensuada por todos". A su juicio, la capacidad de "reconciliación" y guiarse por el principio de que "el pasado no marcara el futuro" sirvieron para conducir con éxito todo el proceso. "A pesar de sus imperfecciones, en una Constitución de consenso, en la que nos hemos encontrado y participado todos". El eurodiputado de Ciudadanos recuerda también el intento de golpe de Estado de 1981 como un momento de amenaza a la Transición, aunque señala que "la democracia era inevitable".

En su opinión, una de esas imperfecciones del texto constitucional fue "dejar abierto el capítulo del régimen autonómico", aunque ve "lógico" que se hiciera así porque "había que hacer un encaje de bolillos en el que ciertas ambigüedades eran inevitables". En este sentido, Nart apuesta por convertir al Senado en una cámara de representación de las comunidades autónomas, con un funcionamiento similar al senado alemán. Con respecto a la forma del Estado como una Monarquía parlamentaria, el político considera que, aunque su "corazón" es republicano, el "sentido común" le dicta defender a la institución, a la que define como un "activo valioso" para España.

Sin embargo, Javier Nart no cree que exista un clima político que favorezca el consenso para una "actualización" de la Constitución. "Falta sentido de comprensión del otro y capacidad de consenso", señala, aunque matiza que una reforma no debería servir para "destruir" lo que ya está consolidado. "Tenemos a Pablo Iglesias y a Podemos, para los que parece que su máximo problema es que tengamos una república. Para mí, lo importante es que tengamos una administración decente, una justicia verdaderamente independiente, un Senado que cumpla sus funciones€ Entre una república cubana o venezolana y la monarquía sueca, me quedo con esta última", señala el eurodiputado, contrario también a incluir el derecho de autodeterminación en la Carta Magna. "No existe en ninguna constitución del mundo", resalta, al tiempo que se muestra partidario de construir un nuevo estatuto de autonomía para Cataluña. No obstante, responsabiliza a los independentistas del bloqueo y considera que el Estatut de 2006, tumbado después por el Tribunal Constitucional, fue diseñado por "una minoría que no representa ni a la mitad de los catalanes". "Pretender que el disenso radical que existe en la sociedad catalana produzca el consenso suficiente ahora para un nuevo Estatuto es imposible", concluye.