El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes que el Consejo de Ministros aprobará este martes los indultos a los presos independentistas encarcelados por impulsar el 'procés', que acabó en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y en la declaración de independencia. Además, ha propuesto dar un paso para un "nuevo proyecto de país".

Lo ha dicho este lunes en la conferencia 'Reencuentro: un proyecto de futuro para toda España', pronunciada en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, donde, tras el anuncio de la medida de gracia, ha sido abucheado y ha podido escuchar los gritos de "independencia", "República catalana", "amnistía", "libertad" y "viva la tierra".

Pedro Sánchez ha asegurado ante los presentes, entre los que no se encontraba ningún representante del Gobierno catalán, que el Ejecutivo que él preside ha decidido "afrontar el problema y buscar la concordia", y por eso este martes propondrá los indultos al Consejo de Ministros.

"Pensando en el espíritu constitucional de concordia, propondré al Consejo de Ministros conceder el indulto a los nueve condenados en el juicio del 'procés' que hoy están en prisión", y ha subrayado que la medida de gracia es un primer paso para el proyecto de reencuentro y concordia que busca para superar el conflicto.

Ha defendido la decisión alegando "su utilidad para la convivencia" y ha justificado que ahora es el momento de hacerlo porque ya ha acabado la vía judicial con la sentencia firme del Tribunal Supremo (TS), porque el Gobierno está obligado a tramitar las peticiones de indultos y porque cree que la pandemia ha transformado la sociedad: "Nos ha recordado hasta qué punto nos necesitamos los unos a los otros".

Según Sánchez, alguien debe dar un primer paso para lograr el reencuentro y el acuerdo y lo hará su Gobierno, aprovechando además "cualquier motivo y ocasión para propiciar el reencuentro".

"He venido a Barcelona, a Cataluña, convencido de que en los próximos días la democracia española va a dar un gran paso para que se produzca este reencuentro que es necesario y urgente. No hay que esperar el momento más propicio; si hay un momento para unirnos, es este", ha razonado.

Sanchez, recibido en Barcelona entre insultos y pancartas de independencia Agencia ATLAS | Foto: EFE

Además, ha defendido que su "voluntad de reencuentro" no es de ahora, sino que viene de lejos, y ha hecho referencia a su discurso de investidura, en el que se comprometió a superar el conflicto catalán y priorizar el diálogo para abrir paso a la política y acabar con la confrontación.

Según el presidente del Ejecutivo, ya hay muchos catalanes que están tomando la mano tendida de la reconciliación, y cree que el Gobierno no puede quedarse atrás, sino que están "obligados a desbrozar el camino".

Una medida legal

Por ello, ha defendido que "plena legalidad y absoluta constitucionalidad" de la medida de gracia, en respuesta a las voces de la oposición. El presidente ha querido destacar que los indultos están recogidos expresamente en el artículo 62 de la Constitución: "Es una figura necesaria en determinados momentos, ni cuestiona ni revoca ninguna sentencia firme condenatoria, se trata de otro plano, ya no judicial".

"El indulto no cuestiona ni revoca ninguna sentencia firme condenatoria"

No obstante, ha admitido que es consciente de que no cuenta con el apoyo unánime dentro del Congreso --aunque no ha señalado a ningún partido de la oposición--, sin embargo ha pedido que al menos "reconozcan su plena legalidad y absoluta constitucionalidad".

Además, ha alegado que la medida de gracia no va sólo dirigida los presos, sino que es un mensaje para sumar a la "convivencia" a quienes les apoyan: "Sacamos materialmente a nueve personas de la cárcel, pero sumamos simbólicamente a millones y millones para la convivencia", ha dicho en la conferencia 'Reencuentro: un proyecto de futuro para toda España', que ha pronunciado en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.

"Cambiar la vida de nueve personas y la historia de todos"

"Mañana podemos cambiar la vida de nueve personas, y espero que también empecemos a cambiar la historia de todos. Cataluña, catalanes, catalanas, os queremos", ha proclamado el presidente del Gobierno para cerrar su discurso.

Pedro Sánchez ha argumentado también que "la Constitución y la constitucionalidad de los indultos va mucho más allá" del articulado en la Carta Magna, sino que lleva a su "esencia misma". De hecho, ha dicho que lo que buscaron los padres fundadores de la Constitución, además de una compilación de derecho y deberes, era reconciliar a una sociedad partida por la Guerra Civil y 40 años de dictadura.

"Cataluña, catalanes, catalanas, os queremos"

Para el jefe del Ejecutivo, la Constitución fue "una expresión de concordia", ha recordado que 'concordia' significa literalmente 'con corazón' y ha defendido que para él no fue un simple contrato sino una expresión de amistad cívica.

Y aunque ha admitido que el indulto no servirá para que los políticos presos dejen de aspirar a la independencia -"No esperamos que los que defienden la independencia vayan a abandonar sus ideales", ha sostenido-, sí ha advertido de que "no hay caminos fuera de la ley". En este sentido ha recalcado que lo "lo único" que exige es que unos y otros se atengan al pacto constitucional porque "fuera de la legalidad democrática no hay espacio para la política".

Según Sánchez, no se trata de predecir las consecuencias, ni de anticipar el comportamiento de unos y otros en el tablero del juego político, sino que se trata de "ofrecer a la ciudadanía después de tantos años de parálisis, una ruta abierta por donde caminar, una ruta por donde podamos avanzar todos juntos y juntas".

"Un nuevo proyecto de país"

Por ello, ha dicho que su propuesta y la del Gobierno de España, es "dar un paso a un nuevo proyecto de país". Su objetivo con esta propuesta, es, según ha señalado, que el reencuentro de la propia sociedad catalana consigo misma y de toda ella con el conjunto de la sociedad española se pueda producir en un "contexto de profunda renovación, en un nuevo espacio libre de los errores del pasado" y sin malgastar esfuerzos dirimiendo "viejas querellas".

"Ya hemos perdido demasiado tiempo en ellas y además, porque el mundo vertiginoso que está naciendo después de la Covid-19 no va a ralentizar la marcha para esperarnos", ha justificado Sánchez.