Pablo Casado ha aprovechado la sesión de control al Gobierno para subrayar los continuos choques entre el PSOE y Unidas Podemos, los dos últimos por el levantamiento de la inmunidad a Carles Puigdemont y por la distribución del paquete de 11.000 millones de ayudas a las empresas para hacer frente a la crisis por la Covid. El líder del PP considera que la pandemia se está cebando con España por la "debilidad" del Ejecutivo y por no contar con el principal partido de la oposición. "España se va a la ruina y su Gobierno lo único que hace es pelearse entre sí", ha afirmado. "La única vacuna que funciona siempre contra el virus del paro es la competitividad, la flexibilidad y el reformismo, pero visto lo visto tendremos que administrarla una vez más un Gobierno del PP", ha añadido.

La intervención del líder de Vox, Santiago Abascal, ha llevado a cabo justo después una intervención muy similar, acusando al Gobierno de llevar a España al "borde de la explosión social y el colapso económico" con sus recetas de "ruina, muerte y división social".

Pedro Sánchez le viene muy bien esta sintonía entre la derecha y la ultraderecha para intentar sacar al PP de la centralidad. El presidente ha tachado a Casado de mero "aperitivo" del "plato fuerte", que a su juicio representa Abascal, y ha vuelto a pedir a los populares que se sumen al camino de la "moderación" frente al de la "perdición", junto a Vox. También ha resumido así su política económica: "Vacunar, vacunar y vacunar. En segundo lugar, aprobar ayudas. Y en tercer lugar, poner en marcha los fondos de recuperación". 

Sánchez a Abascal: "Usted reivindica otros Gobiernos, fuera de la España constitucional" Agencia ATLAS | Foto: EP

El plan de choque económico

Casado ha lamentado que Sánchez no reaccionara hace ahora justo un año cuando el dirigente conservador le ofreció "un plan de choque económico" para hacer frente a los efectos del covid-19 y, ahora recientemente, rechazara la idea de crear una agencia independiente para distribuir los fondos europeos (140.000 millones entre ayudas a fondo perdido y créditos).

La gestión de la pandemia también ha centrado el cara a cara entre la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y la portavoz del grupo parlamentario del PP, Cuca Gamarra. La número dos del Ejecutivo ha exigido al PP que deje los titulares y atienda a los "matices", sobre todo en cuanto a las consecuencias de la celebración de la manifestación del 8-M de 2020, sobre la que han vuelto a poner el foco tanto Gamarra como Casado. "Viene aquí y me da un mitin y yo la escucho. Pero hoy no le voy a consentir con pacifismo que vuelva al 8-M, hoy 10-M. El 8-M del año pasado no estábamos con una pandemia declarada oficialmente por la Organización Mundial de la Salud. Y antes de entrar en alarma, constitucionalmente era la sanidad madrileña, la que depende de su compañera [en referencia a Isabel Díaz Ayuso], la que tenía que elevar el informe técnico sobre una manifestación", ha declarado Calvo.