Galicia despide este viernes una tan atípica como decisiva campaña marcada por los efectos de la pandemia en A Mariña, donde los 182 casos activos de contagios registrados hasta este viernes han obligado a endurecer las medidas en Burela, un crisol de culturas que concentra el 80% de las infecciones, y, así las cosas, su población tiene prohibido abandonar el municipio durante cinco días, a contar desde esta medianoche.

Este rebrote es el tema principal de todos los candidatos. Galicia en Común-Anova Mareas, la coalición que aunque sin dar visibilidad en el nombre elegido para la alianza al partido morado, presenta al líder de Podemos en la Comunidad, Antón Gómez Reino, ha decidido llegar hasta el Tribunal Supremo por su enfado con la decisión de la Junta Electoral Central de avalar las votaciones el domingo en la comarca lucense.

Y la misma decisión ha tomado Pancho Casal, el cabeza de cartel de la llamada Marea Galeguista.

En las elecciones autonómicas de 2016 ambas organizaciones concurrieron juntas bajo la fórmula En Marea, aquella que había barrido al PSdeG al colocarse como segunda fuerza y que en esta legislatura ha acabado escindida por varias luchas internas.

Su entendimiento no es bueno, salvo que de esta cuestión relacionada con la emergencia sanitaria se trate, pues ahí la coincidencia sí es plena.

Los socialistas, con Gonzalo Caballero al frente, también han solicitado sin éxito suspender los comicios en esa castigada comarca, que ha sumado al problema de Alcoa, -una planta que podría tener los días contados si la multinacional americana mantiene el ERE para más de medio millar de empleados-, el de la vuelta de una enfermedad para la que no hay vacuna.

Son dos los únicos presidentes socialistas que ha tenido Galicia, Fernando González Laxe, entre septiembre de 1987 y febrero de 1990, por una moción de censura que apartó a Xerardo Fernández Albor del poder, y Emilio Pérez Touriño, entre 2005 y 2009, cuando Manuel Fraga se quedó a un escaño de revalidar la que hubiese sido su quinta mayoría absoluta.

El PP solamente ha tenido dos candidatos en la Comunidad en todo este tiempo y son Manuel Fraga y Alberto Núñez Feijóo, que hoy busca igualar el récord de su antecesor.

Para el último día ha reservado el dirigente 'popular' lo de siempre, estar en las principales ciudades gallegas, con cierre en Ferrol e inicio en Santiago, donde ha reivindicado una fiesta de la democracia "libre, tranquila y segura" frente a la "estrategia del miedo" que, cree, tratan de imponer sus contrincantes, aquellos que, a sus ojos, lo que buscan es la desmovilización.

El líder del PSdeG y postulante, Gonzalo Caballero ha pisado el acelerador para recabar apoyos, en su intento de que se produzca el cambio que tanto anhela.

Contaba con que el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, lo arropase en este colofón, pero con lo que no contaban ambos es con que se averiase el avión en el que iba a viajar hasta Vigo.

El propio Sánchez ha compartido este infortunio en su perfil de Twitter, en el que dice lamentar no poder viajar a esa ciudad gallega "por una avería técnica en el avión" y, en consecuencia, no poder estar con sus compañeros para apoyar a su candidato en Galicia, Gonzalo Caballero.

"Hagamos que Galicia avance el 12J. ¡Llenemos las urnas de votos socialistas!", proclama el presidente Sánchez en su mensaje en esta red social.

Su lugar, en el parque de Castrelos, ha quedado ocupado por el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, quien ya ha estado presente en Galicia durante las dos últimas jornadas de campaña electoral.

En el BNG, la nacionalista Ana Pontón ha optado por dirigirse con vehemencia a los jóvenes e indecisos, a los que invita a "hacer historia".

Antón Gómez Reino, a su vez, acompañado en esta jornada por la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, con la que ha querido compartir en la capital gallega unas horas lúdico festivas con la actuación de "The Tetas Van", ha urgido el "fin de la ocultación y la corrupción" y ha hecho ver que, si se quiere, la alternativa es muy posible.

Pancho Casal, de la Marea Galeguista, partido que ha incluido un coloquio feminista en su despedida, ha invitado a cambiar las cosas, mientras que Beatriz Pino, de Ciudadanos, se ha concentrado en el 'Stop Nacionalismo', como ha llamado a una de sus últimas convocatorias, y Vox, muy presente en esta campaña, ha fijado su última parada en Lalín, una localidad cuya fama es internacional por alejarse del minimalismo culinario y honrar al cerdo en su famoso cocido.

La terna al completo ha movido su discurso en redes sociales y muchos de los mensajes se han hecho virales.

Feijóo es de los más activos, y el último vídeo que ha comentado es el de una mujer llamada Concha que dice lo mismo que él repite, que votar "son diez minutos y dar vuelta" para casa, algo rápido, añade ella, y que no cuesta, pues en el bar son muchos los que ve que están "dos horas".

Pontón es otra de las asiduas del mundo virtual y suele mostrar sus orígenes, en su aldea, y cómo los vecinos, que la quieren mucho y apoyan incondicionalmente, le han comentado en numerosas ocasiones lo complicado de proponerse una hazaña como la que está en su mente. Pero, complicado o no, sueñan con una "presidenta de Chorente", su cuna, perteneciente al ayuntamiento gallego de Sarria.

Las formaciones naranja y verde buscan hacerse un hueco en el Parlamento. Los de Santiago Abascal a presidir la Xunta, pero solamente por ahora, han avisado.

Todos quieren ver cómo les tratarán las urnas el 12J.

El País Vasco, pendiente de Ordizia

Urkullu: "No tengo miedo, no tenemos miedo. Lo ha vuelto a confirmar la Junta Electoral. Votar es seguro". Agencia ATLAS / EFE

La campaña electoral más atípica de la historia de Euskadi acaba como empezó, con la pandemia de Covid 19 en el centro, ahora por el brote de Ordizia, y con los partidos con un último acto en su "casa", cada uno en su feudo tradicional.

La disputa electoral en Álava, el territorio donde menos cuesta un escaño y el único en el que tiene posibilidades Vox, también estará presente el último día en que se puede pedir el voto a los vascos.

El coronavirus igual que ha condicionado toda la vida, y ya en marzo provocó la suspensión de las elecciones convocadas para el 5 de abril y en mayo, todavía en estado de alarma, la división entre los partidos al decidir el lehendakari Iñigo Urkullu llamar a las urnas para este 12 de julio, con el rechazo de EH Bildu y Elkarrekin Podemos y críticas del PP.

Ha sido una campaña de perfil bajo, casi subterráneo, por las muchas limitaciones que impone la situación sanitaria para hacer los actos y por la poca atención prestada por la opinión pública, más preocupada por la pandemia que por la política.

La última semana ha estado marcada por el brote de Ordizia, que hoy viernes alcanzó los 69 contagios desde que se identificó el pasado fin de semana, once más que ayer, mientras el número de nuevos positivos en el conjunto de Euskadi asciende a 31, uno más, según ha informado este viernes la consejera de Salud del Gobierno Vasco, Nekane Murga.

La consejera ha explicado que unos 200 vascos, no solo del brote de Ordizia, con infección activa de Covid-19 no podrán votar el domingo y que los contactos estrechos con PCR negativa y que están en aislamiento preventivo lo deberán hacer con medidas de "extrema" seguridad, preferentemente con el voto preparado de casa y en las horas de menos afluencia.

Quienes están pendientes de conocer el resultado de una PCR deberán esperar a recibir la comunicación de Salud, si es negativo podrán votar y si es positivo no podrán ejercer el sufragio.

Tanto Murga como la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, han indicado que no cabe establecer ninguna fórmula para que los infectados por Covid-19 puedan votar en otro momento, del mismo modo, ha explicado Murga, que no lo pueden hacer los afectados por "tuberculosis", quienes se hayan producido una "fractura de cadera" en los últimos días o hayan sufrido "un infarto o una hemorragia cerebral".

Beltrán de Heredia ha agregado que la ley no incluye la posibilidad de derivar el voto a días posteriores por este motivo y ha apuntado que los gobiernos vasco y gallego presentaron propuestas para que se pudieran habilitar procedimientos especiales para que pudieran votar los afectados por covid-19, pero la Junta Electoral Central no las aceptó al alegar que no era de su competencia.

La consejera de Seguridad ha informado, asimismo, de una resolución de la Junta Electoral de la Comunidad Autónoma que responde a una consulta de EH Bildu, en la que se reafirma en el acuerdo de ayer y reitera que "las medidas adoptadas por la Administración garantizan unas condiciones adecuadas de circulación para poder acudir a votar salvo los segmentos reducidos de población por motivos sanitarios suficientemente justificados".

Para cerrar la campaña de las elecciones del Covid los partidos han optado por hacerlo en casa, en sus feudos, salvo los socialistas, que han cambiado la Margen Izquierda vizcaína por la capital donostiarra.

Los dirigentes nacionales de partidos estatales como Pablo Casado o Pablo Iglesias han participado en actos matinales, no en los de cierre, lo que sí hará Santiago Abascal.

Así, el PNV sigue fiel a la tradición y como todas sus campañas la acabará en Bilbao con un mitin con sus dos principales figuras, el presidente del partido, Andoni Ortuzar, y el lehendakari y candidato a la reelección, Iñigo Urkullu.

EH Bildu ha aplicado el mismo esquema de bicefalia y cierre "en casa", en este caso con el líder de la formación, Arnaldo Otegi, y la candidata, Maddalen Iriarte, en un mitin en el Koldo Mitxelna de San Sebastián. La candidata también ha hecho otro acto matinal en la capital donostiarra.

Elkarrekin Podemos-IU dedica la jornada a Bizkaia con dos actos de su candidata a lehendakari, Miren Gorrotxategi. Por la mañana ha estado con Pablo Iglesias en Durango y en el cierre estará con Juan Carlos Monedero en Bilbao.

La socialista Idoia Mendia ha competido por la mañana por el preciado voto alavés y por la tarde acabará acompañada por la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en San Sebastián.

El candidato de la coalición PP+Cs, Carlos Iturgaiz, dedica toda la jornada a Vitoria, por la mañana acompañado por el presidente nacional del partido, Pablo Casado, y por la tarde en solitario.

También en Vitoria cerrará la campaña Vox, con su presidente, el alavés Santiago Abascal, y la diputada Macarena Olona buscando apurar su única opción de conseguir un escaño, que es en Álava.