06 de abril de 2017
06.04.2017
Agresiones

Absueltos los guardias civiles acusados de torturar a Sandra Barrenetxea

Estaban acusados de torturar y agredir sexualmente a la mujer, detenida en 2010 por su relación con Ekin

06.04.2017 | 17:14

La Audiencia de Bizkaia ha absuelto a los cuatro guardias civiles acusados de torturas y agresión sexual a Sandra Barrenetxea, quien fue detenida en Bilbao el 14 de septiembre de 2010 por su relación con Ekin, asociación ilegalizada al ser considerada parte de ETA.

Según consta en la sentencia de la Sección Primera de dicho órgano judicial, difundida hoy, los hechos denunciados por Barrenetxea "no han quedado suficientemente acreditados".

En la misma resolución se precisa, no obstante, que no se puede determinar que dicha denuncia sea falsa, tal y como pidió el abogado de los guardias civiles, sino que únicamente se ha podido llegar a la conclusión de que la declaración de la víctima "no tiene entidad suficiente para desvirtuar el principio de presunción de inocencia".

En la argumentación del fallo, el tribunal indica que la única prueba de cargo de la acusación particular -la Fiscalía no ha acusado en este proceso- es, precisamente, la declaración de Barrenetxea.

La denunciante relató que fue golpeada y sufrió amenazas, insultos y agresiones sexuales tanto en el viaje en coche desde Bizkaia a Madrid. Indicó que la desnudaron y agredieron en el asiento trasero con el coche en marcha, así como en las dependencias de la Guardia Civil, donde permaneció incomunicada durante tres días.

Los magistrados analizan este testimonio y llegan a la conclusión de que la descripción de las agresiones durante el viaje poseen "componentes de inverosimilitud" ya que el traslado se llevó a cabo a la luz del día, en un coche sin distintivos y por la autopista, por lo que resulta "inconcebible" que nadie lo viera y lo denunciara o, "dados los tiempos que vivimos, lo grabara y lo colgara en las redes sociales".

El tribunal, además, aprecia "fisuras en la persistencia de la declaración intimidatoria, que se revelan bien a modo de contradicciones o bien a modo de lagunas u olvidos significativos", que no se pueden entender como "apariciones súbitas de recuerdos dado el detalle con el que se expresa".

En la resolución se toma en consideración también que durante el tiempo que la detenida estuvo en las instalaciones de la Guardia Civil en Madrid recibió la visita del mismo médico forense dos veces al día y que este profesional no apreció signos de maltrato a simple vista, ya que Barrenetxea se negó a ser reconocida.

Los magistrados consideran que es "incuestionable que si la denunciante hubiera favorecido la actuación profesional del médico forense, en el juicio se hubiera dispuesto de informes de mayor alcance que hubieran permitido, acaso, disponer de un mayor acervo probatorio corroborador de la declaración de la víctima".

"No ha sido así y es evidente que solo puede ser atribuido a la conducta de la propia Sandra Barrenetxea", según se afirma.

Tampoco se tienen en cuenta los informes psicológicos presentados por la acusación particular sobre las consecuencias de los hechos narrados en la salud mental de la denunciante ya que no han contado "con una información ni más extensa, ni más abundante ni diferente a la que cuenta este tribunal en la valoración del material probatorio".

La sentencia declara de oficio las costas del proceso y establece que se puede presentar recurso de casación.

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