Miguel Pajares, infectado por el virus del ébola en Liberia y la monja de origen guineano y pasaporte español, Juliana Bonoha Bohé, han pasado su primera noche en el hospital Carlos III de Madrid donde ingresaron ayer tras ser repatriados desde Liberia.

Cuando se cumplen 24 horas desde su llegada a Madrid, según el último parte médico, facilitado ayer, el religioso, de 75 años, se encontraba en buen estado, estable y febril, con respiración espontánea y sin hemorragias.

La hermana Juliana, que dio negativo en la prueba del ébola, presenta "muy buen estado general", aunque tiene fiebres tifoideas.

Pajares podría curarse en dos semanas si no tiene complicaciones durante este periodo, según ha informado a Europa Press el portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), Juan González.

Desde su llegada a España, Pajares permanece "estable" y "sin hemorragias". Un cuadro clínico que, a juicio del experto, si se mantiene durante dos semanas se podrá casi asegurar que el paciente ha pasado la enfermedad. "La probabilidad de supervivencia aumenta cada día que permanece estable y que no tiene complicaciones", ha recalcado.

Se trata del primer caso tratado en Europa y, según ha asegurado González, el riesgo de más contagios en España es "casi cero". "No hay casi riesgo de contagio porque sólo tenemos un caso y desde que ha llegado ha estado bajo control médico", ha recalcado.

La monja Juliana Bonoha Bohé, que se encuentra ingresada desde ayer jueves en el Hospital Carlos III de Madrid tras ser repatriada desde Liberia, permanece "asintomática, sin fiebre, bien hidratada y con buen estado general", según el último parte médico del centro.

En el informe se indica que a la religiosa, de 65 años, se le han practicado pruebas médicas para diagnosticar si padece malaria y si está infectada por el virus del Ébola, en ambos casos con resultado negativo.

El parte médico del Hospital Carlos III señala que la paciente será sometida de nuevo "en cuatro días" a la prueba de detección del virus del Ébola y, entretanto, "se mantendrán las medidas de control y seguridad hasta confirmar el resultado de las sucesivas pruebas microbiológicas".