El PP impidió este jueves, en un áspero debate, que el jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, comparezca en el Congreso para dar explicaciones por el caso Bárcenas pese al clamor de la oposición, a la que ha acusado de "apadrinar" al ex tesorero del Partido Popular y de ser "rehenes" de su estrategia.

Todos los grupos de la Cámara se unieron para exigir la comparecencia extraordinaria y urgente de Rajoy tras las últimas revelaciones del caso Bárcenas y advirtieron de que, en caso de no hacerlo, estarán dando por bueno el refrán de "quien calla, otorga".

Un bronco debate que encendió los ánimos en la Diputación Permanente, sobre todo después de la intervención del portavoz del PP, Alfonso Alonso, quien ha rechazado la comparecencia de Rajoy al considerar que no hay base para ello y ha advertido a la oposición de que, al pedirla, "apadrina" a un "delincuente" y a un "mentiroso".

"¡Bárcenas es un delincuente, pero es su delincuente y ese es el problema que tienen¡", le espetó después el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien, al igual que el resto de portavoces de los grupos de la oposición, pidió un turno adicional de réplica al sentirse aludido por las palabras de Alonso.

Y es que el portavoz del PP fue especialmente vehemente en la defensa de la "honorabilidad" de Rajoy, pero también a la hora de sacar a relucir los "trapos sucios" de los otros partidos.

Por ejemplo, al PSOE le afeó los ERE fraudulentos de Andalucía y a Amaiur le reprochó que hablase de financiación ilegal cuando no ha condenado ni el llamado "impuesto revolucionario" de ETA y "el tiro en la nuca".

El ambiente ya estaba caldeado en el Congreso desde la mañana, al conocerse que el PP no aceptaba que en el pleno extraordinario de la próxima semana se incluyera sesión de control y que, además, el orden del día de la Diputación Permanente fuera a postergar el debate sobre Bárcenas hasta la noche.

Para evitar este "apagón informativo", en palabras de la oposición, todos los grupos salvo el PP se pusieron de acuerdo para retirar algunos puntos para agilizar el debate.

Después, en sus intervenciones, la oposición exhortó al PP a aceptar que el presidente del Gobierno diese explicaciones en un pleno urgente por considerar que está en juego la credibilidad del Ejecutivo y la confianza de España, habida cuenta de que Bárcenas fue durante mucho tiempo una persona de la confianza de Rajoy.

Rubalcaba acusó al PP de "mentir sistemáticamente" durante los últimos cinco años sobre la trama Gürtel y el caso Bárcenas y advirtió a Rajoy de que el silencio sobre este caso consagrará entre la ciudadanía la máxima del refranero: "Quien calla, otorga".

"Voten a favor -pidió a los diputados del PP-. Si no lo hacen, cometerán un error grave para el PP, muy grave para el señor Rajoy, pésimo para esta Cámara y nefasto para la democracia española".

El portavoz de la Izquierda Plural, Cayo Lara, negó que haya una "causa general" contra el PP, sino "contra la corrupción, caiga quien caiga, y para regenerar la democracia", y por eso planteó la necesidad de una comisión de investigación sobre corrupción política y la financiación irregular de todos los partidos.

"La bomba ya tiene la mecha encendida y ustedes lo saben", les dijo Lara a los diputados del PP, a los que pidió que "tomen nota" del 'tuit' que escribió la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, cuando estaba en la oposición: "Sólo quien trata de esconder algo en el Gobierno intenta ocultar la verdad en el Parlamento".

En nombre de CiU, Pere Macías, basó su defensa de la comparecencia de Rajoy en numerosas citas de políticos catalanes del PP en favor de dar explicaciones sobre los casos de corrupción.

La diputada de UPyD Irene Lozano acusó al Gobierno y al PP de callar "como muertos lo que no han sabido explicar como vivos" y ha avisado que "no vale todo para salvar el pellejo de unos cuantos delincuentes".

Para Pedro Azpiazu (PNV), los ciudadanos están "suficientemente cabreados" con la crisis para que encima tengan la sensación de que el Gobierno les está "tomando el pelo".

Desde el grupo mixto, Rosana Pérez (BNG) reclamó explicaciones, Alfred Bosch (ERC) pidió al PP valentía para salir "del armario" y decir "la verdad" y Jon Iñárritu (Amaiur) hizo notar que todos los tesoreros del Partido Popular han sido imputados por corrupción.

En respuesta, Alfonso Alonso acusó a la oposición de hacer el juego a la estrategia de la "mentira" del ex tesorero del PP y se mostró seguro de que ni los grupos que solicitan la comparecencia de Rajoy ni ningún ciudadano dudan de que el presidente del Gobierno es una persona honrada.