José Bretón, el padre de Ruth y José y acusado en el juicio por la muerte de sus hijos, no tiene ningún tipo de trastorno mental, su coeficiente de inteligencia es superior a la media y es marcadamente manipulador, según los dos informes encargados por el juez que dirigía la investigación preliminar antes del proceso judicial.

Los informes psiquiátricos tenían tres conclusiones: entre ellas destaca que su cliente "no tiene ningún tipo de trastorno mental", sino que "es una mente plenamente clara"; además "los acusados rasgos de personalidad no repercuten en el entendimiento y voluntad con los hechos por los que está imputado", y "no existen causas que justifiquen acepción temporal del nivel de conciencia o de la memoria en relación con el caso".

Esther Chaves, portavoz de la madre de los niños Ruth y José, que estaba en proceso de separación con su marido, destacó en su día que José Bretón es "consciente de lo que ha hecho" y aseguró que "él no perdió a sus hijos en el parque". En cuanto al informe psicológico que determina que la personalidad de Bretón está marcada por "rasgos excesivos de manipulación" y que "no tiene ningún tipo de trastorno mental ni de personalidad", Chaves señaló su "alegría" de que los informes médicos coincidían con lo que ha dicho siempre la familia materna, ya que, insistió, "Bretón no tiene ninguna enfermedad diagnosticada".

Durante el juicio, Bretón marcó un perfil de pretendida firmeza, en la que sostuvo siempre la mirada alta y se atrevió a manifestar, en su último turno de palabra, que cómo era posible que aún no se hubiese descubierto a sus hijos.