El Partido Popular ha decidido pedir al Congreso que avale su estrategia para garantizar la transparencia de las cuentas públicas autonómicas e inste al Gobierno a convocar de forma urgente el Consejo de Política Fiscal y Financiera. El vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba acusó al PP de haber puesto en marcha esta maniobra en Castilla-La Mancha con «acusaciones sin números, sin datos, basadas en falsedades», lo que ha contribuido a una «alarma injustificada».

Soraya Sáenz de Santamaría afirmó que el PP persigue «un marco de transparencia» de las cuentas autonómicas en el marco de la lealtad y la cooperación institucional. «Se han conocido datos, algunos muy preocupantes, pero no entiendo que puedan asustar» a los socialistas, añadió la portavoz conservadora.

El objetivo del PP es recuperar cuanto antes la confianza y dejar claro que todas las administraciones harán cuanto puedan para reequilibrar las cuentas y ajustarse a los techos de déficit, añadió. «Si algunos se preocupan» deberán «explicar sus problemas de gestión», subrayó Sáenz de Santamaría al anunciar que pedirán en el Congreso la convocatoria urgente del Consejo de Política Fiscal y Financiera para que se analice «la situación real de las autonomías de la forma más transparente posible».

El principal partido de la oposición instó al Ejecutivo a trasladar a la Cámara sus previsiones de techo gasto antes del debate del estado de la nación. La sospechas sobre las cuentas autonómicas se han extendido a otras comunidades y el PP ha pedido auditorías en algunos territorios donde hasta ahora gobernó el PSOE.

El vicepresidente Rubalcaba tildó de «magnífica» esta iniciativa y lamentó que Rajoy no la hubiera presentado el viernes impidiendo así las denuncias de quiebra financiera de Castilla-La Mancha lanzadas por el PP. «Así nos hubiéramos ahorrado este espectáculo irresponsable de acusaciones sin números, sin datos, negativo para el país y basado muchas veces en falsedades», remachó.

Rajoy «propone lo que ya está propuesto para julio, bienvenido sea», ironizó Rubalcaba sobre la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera, añadió Rubalcaba. En cambio, Elena Salgado, ha considerado «absurda» la petición del PP. «Parece algo novedoso, pero el Banco de España dice cada trimestre la deuda y déficit de cada región», explicó. El PSOE tachó de falaces y muy dañinas las acusaciones contra las cuentas de Castilla-La Mancha y otras autonomías y aseguró que los populares buscan justificar futuros recortes.

Para el presidente del Congreso, José Bono, las demandas de transparencia de Rajoy son «razonables» y espera que «se extiendan desde Madrid a Valencia a calzón quitado». «Que Barreda es honrado es un hecho, que hay dificultades presupuestarias importantes en todas las comunidades también», subrayó el ex ministro, quien pidió no generar alarma.

El Gobierno en funciones de Castilla-La Mancha y el PP continuaron ayer el traspaso de poderes mientras la vicepresidenta y responsable de Economía, María Luisa Araújo, lanzaba un mensaje de tranquilidad sobre las cuentas de la Junta, que debía a finales de abril 416 millones a proveedores.

Tras cuatro días de acusaciones continuas entre socialistas y populares y con el foco informativo puesto sobre la salud de las cuentas públicas de la región, Araújo ha comparecido para presentar la cuenta general del año 2010 mientras el consejero de Presidencia en funciones, Santiago Moreno, se reunía con el secretario general del PP, Vicente Tirado, para agilizar el traspaso.

Araújo destacó que la deuda de esta autonomía, a finales de 2010 en la que se incluye la de parte del sector público regional es de 5.819 millones, un 16,5 del PIB, por debajo de Cataluña, Valencia y Madrid. El PP insistió en que la deuda castellanomanchega es de 7.000 millones según el Banco de España. El PSOE aseguró que el Gobierno de Barreda tiene dinero para pagar a los funcionarios.