Más de 2.000 militares y civiles de 20 países de la OTAN y de otros Estados no miembros de la Alianza Atlántica, como Rusia, Suecia e Israel, ponen a prueba estos días en aguas de Murcia la interoperatividad y compatibilidad de sus sistemas de rescate de submarinos en los ejercicios Bold Monarch.

Estas maniobras trienales de la OTAN, que siguen hoy desde distintas embarcaciones los medios de comunicación, comenzaron el pasado 30 de mayo con el acoplamiento de un submarino español posado en el fondo del mar cuya tripulación fue evacuada por medios de salvamento y rescate de Rusia, que se suma por primera vez en su historia a unos ejercicios de la Alianza Atlántica.

Además de Rusia, las maniobras Bold Monarch (del 30 de mayo al 10 de junio) reúnen a unidades de países no miembros de la OTAN y a observadores internacionales de todo el mundo, entre ellos, de Argentina, Australia, Brasil, India, Corea del Sur, Vietnam y Ecuador.

En el simulacro que se lleva a cabo hoy, que concluirá con el rescate de 150 marinos, submarinos de España (Galerna), Portugal (Tridente), Turquía (Anafartalar) y Rusia (Alrosa), se posan en el fondo de diversas zonas costeras simulando distintas averías.

A partir de ahí, bajo la coordinación y dirección de operaciones del buque de asalto anfibio Galicia, de la Armada española, se han desplegado unidades aéreas de Italia, Reino Unido y Estados Unidos para ayudar a localizar a los submarinos en dificultades y lanzar paracaidistas para que presten la primera asistencia.

Unidades navales de rescate, dotadas con medios de salvamento, equipos de buceo y vehículos de rescate submarino, de Italia, Estados Unidos, Rusia, Suecia y el de propiedad conjunta de Francia, Noruega y Reino Unido, localizan después a los siniestrados, y, tras evaluar la situación, inician los trabajos de evacuación de las tripulaciones afectadas.

También se han movilizado especialistas en buceo y equipos de medicina hiperbárica de Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, España, Suecia y Reino Unido, que asistirán desde los buques de apoyo a los marinos siniestrados.

En estos ejercicios internacionales que acoge por primera vez España participan también efectivos de la agencia especial de la OTAN para operaciones de evacuación y rescate submarino (Ismerlo), una unidad especial formada por efectivos de Estados Unidos, Francia, Noruega e Italia que dirige el comandante retirado de la Marina estadounidense Bill Orr.

Ismerlo es la autoridad internacional encargada de la coordinación del procedimiento en rescate de submarinos, y se fundó hace diez años en Virginia (Estados Unidos), meses después del trágico hundimiento del submarino nuclear ruso Kursk, que costó la vida a casi 120 marinos.

En la presentación de estos ejercicios internacionales el pasado viernes, el general ruso Nikolay Makárov reconoció en rueda de prensa que ese accidente ocurrido en 2000 supuso un antes y un después en la armada rusa, que comprobó trágicamente cómo su tecnología de rescate submarino había quedado desfasada.

Ahora, once años después, la Federación Rusa se ha unido a la OTAN en estas maniobras de adiestramiento, y, según el Ministerio de Defensa, ha podido comprobar con éxito la compatibilidad entre sus medios de rescate de submarinos y los de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.