Los responsables en funciones del Gobierno de Castilla-La Mancha han suspendido las reuniones que iban a mantener mañana con el PP para el traspaso de poderes, ante la «deslealtad» del PP al alarmar con «datos falsos» del estado de las cuentas públicas.

Así lo anunció ayer el consejero de Presidencia, Santiago Moreno, que indicó que se han suspendido las reuniones previstas con el PP para el traspaso en las consejerías de Ordenación del Territorio y Vivienda y Salud y Bienestar Social.

En su lugar se celebrará una reunión informal de todos los consejeros en funciones del Ejecutivo autonómico, para estudiar la situación creada por la alarma generada por las afirmaciones del secretario general del PP castellano-manchego, Vicente Tirado, que el viernes aseveró que la región está en «quiebra total» y que la Junta no tiene dinero ni para pagar las nóminas de los empleados públicos.

Moreno dijo que esta afirmación de Tirado es «rotundamente falsa», ya que él mismo le comunicó en la primera reunión de las seis que han mantenido que el dinero para el pago de las nóminas de los empleados públicos está garantizado.

También negó que sean ciertos los datos sobre la supuesta deuda que dio Tirado -que anteayer habló de que la Junta debe a los proveedores 2.000 millones de euros-, ya que no se basa en ninguna información real y contrastada.

Los datos facilitados por Tirado «son radicalmente falsos» y no se basan en «ningún soporte documental», afirmó Moreno, quien añadió que se está facilitando a los representantes de los populares toda la documentación que están solicitando.

Estos datos están contenidos en la cuenta general de 2010 que se ha entregado ya a las Cortes de Castilla-La Mancha y que la próxima semana explicará en el Parlamento autonómico la vicepresidenta y consejera de Economía y Hacienda en funciones, María Luisa Araújo, adelantó Moreno.

También se les entregaron las liquidaciones hechas hasta el 30 de abril de 2011 y se está recabando información para hacer lo propio hasta el 31 de mayo, como han solicitado los representantes del PP, apuntó Moreno, que lamentó la «quiebra de la lealtad» que suponen las declaraciones de Tirado.

A su juicio, estas acusaciones pueden obedecer a una estrategia de ofrecer datos deliberadamente distorsionados y alarmistas, para justificar determinadas decisiones «traumáticas» que podría tomar el futuro Gobierno que presidirá María Dolores de Cospedal.

Se trataría de «justificar recortes futuros» amparándose en la «herencia» que supone la mala situación económica, con la que el actual Gobierno de Castilla-La Mancha está siendo capaz de gobernar a pesar de las dificultades y lo habría seguido haciendo si hubiera ganado las elecciones, ha señalado el consejero de Presidencia.

Por su parte, el coordinador de Economía del PP castellano-manchego, Marcial Marín, pondrá en marcha «un plan de choque» de forma inmediata para corregir el déficit de la comunidad, que cifró en 2.000 millones y que consideró «la peor herencia de toda España».