El Estado registró un déficit de 34.849 millones de euros entre enero y agosto, el 3,3% del PIB, frente al saldo negativo de 60.304 millones registrado en el mismo periodo de 2009, lo que supone una reducción del 42,2%, según avanzó ayer el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. Este resultado fue consecuencia de unos pagos que se situaron en 116.700 millones de euros, un 3,5% menos, y de unos ingresos de 81.851 millones, un 35,1% más. Ocaña señaló que las políticas para equilibrar las cuentas públicas están dando «los resultados que cabía esperar», con una reducción importante del déficit y un aumento «significativo» de los ingresos por IVA. «Estamos perfectamente en línea con la evolución prevista», señaló Ocaña, tras augurar que las previsiones para 2011 también son «razonables».