El acuerdo entre el PSOE y el PNV para garantizar la aprobación de los Presupuestos de 2011 ha sido recibido con el rechazo del PP y del resto de partidos, que advierten de que puede suponer la ruptura de la caja única de la Seguridad Social, un extremo que el Gobierno niega. Euskadi pasará a gestionar 143 millones de las bonificaciones para las empresas por contratar personal.

El pacto supone transferir al País Vasco las competencias sobre políticas activas de empleo, que incluyen las bonificaciones empresariales a la Seguridad Social por contratación y formación, además del Inem, Inspección de Trabajo y la formación profesional, según informa «Efe».

El presidente Zapatero fue tajante al asegurar que es «bueno» porque da estabilidad y confianza económica, y la vicepresidenta Elena Salgado negó que rompa la denominada caja única como denunciaron ayer desde el PP Cristóbal Montoro, Soraya Sáenz de Santamaría, los barones populares y los sindicatos.

En este sentido, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, avanzó que la partida de bonificaciones sale de los Presupuestos del Estado y no merma los ingresos de la Seguridad Social. Explicó que, según el principio de solidaridad financiera, el País Vasco compensará el «uso» que haga de las bonificaciones marcadas por la legislación estatal, aunque no precisó cómo se establecerá ese mecanismo.

El PP culpó al Gobierno de «acabar» con el principio de solidaridad territorial y de firmar un pacto que «rompe con la igualdad entre los españoles». Soraya Sáenz de Santamaría dijo que el pacto representa la «deslealtad» de Zapatero con el lendakari Patxi López, y que el acuerdo «rompe la caja de las pensiones» y «acaba de un plumazo» con treinta años de historia.

El lendakari valoró que el PNV negocie el apoyo a los Presupuestos y que se «implique en la gobernabilidad de España como proyecto en el que caben todos». El pacto del PNV y PSOE, que supone una transferencia de 472 millones, allana el camino de la aprobación de los Presupuestos y salva a Zapatero de un adelanto electoral.

El líder del PNV, Iñigo Urkullu, advirtió de que el acuerdo «sólo abre la puerta» a las negociaciones de los Presupuestos y «no es el salvavidas de Zapatero» ni «la escalera de Rajoy». Desde el PNV, Joseba Egibar advirtió de que la «pacificación y normalización de Euskadi» están en la mesa de negociación de los Presupuestos.