La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, y la portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, se enfrentaron ayer en el Congreso a cuenta de la destitución de la directora del CIS, Belén Barreiro.

De la Vega niega haber destituido a Barreiro por una discusión sobre la encuesta de julio y recordó que había informado a todos los grupos de que parecía más razonable realizar el trabajo de campo en la segunda quincena.

Sin embargo, según Sáenz de Santamaría, la destitución obedece a la afición del Gobierno al «cese» de «quien les dice a ustedes lo que no quieren escuchar». A su juicio, el Consejo de Ministros acordó el viernes prescindir de sus servicios «por reconocer que los españoles cada vez se fían menos del Gobierno». La portavoz del PP en el Congreso, además, dice que el cambio de fechas no le fue consultado.