El vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, afirmó ayer, tras conocerse que el Tribunal Superior de Andalucía ha admitido que declare como testigo por la concesión de subvenciones a la empresa de su hija, que el PP vuelve a recurrir a las «infamias» para «tapar su olla de corrupción».

El principal partido de la oposición pidió al presidente Zapatero, que reflexione acerca de si Chaves debería continuar tras la próxima crisis de Gobierno después de la decisión del alto tribunal andaluz de admitir la «prueba de interrogatorio» hacia él.

Las diligencias incoadas en la vía contencioso administrativa han sido puestas en marcha a partir de las acciones judiciales promovidas por el PP contra el acuerdo del Consejo de Gobierno andaluz que autorizó la concesión de una ayuda pública de más de diez millones de euros para Matsa, en la que trabajaba como apoderada la hija Paula. El ex presidente andaluz ha incidido en que «no es el tribunal» el que pide su comparecencia sino el PP y, por ello, el tribunal andaluz le ha pedido a este partido que haga las preguntas, «para ver si son pertinentes». «La subvención quedó absolutamente clara con la decisión del Tribunal y también mi papel ante esa subvención», añadió.

Por su parte, las ministras de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y de Vivienda, Beatriz Corredor, reafirmaron su compromiso con los proyectos de sus respectivos departamentos y aseguraron que no se plantean abandonar sus carteras en este momento.

Así lo han afirmado ambas a su llegada al pleno del Congreso, después de que varias informaciones apunten a la salida de las dos del Gobierno.

A las pregunta de si tiene ganas de volver a la empresa privada, Garmendia respondió: «No, de momento estoy volcada con este proyecto».