El consejero madrileño de Presidencia, Francisco Granados, ha convocado a los sindicatos CC OO y UGT a una reunión mañana, viernes, de la Mesa General de la Función Pública para «negociar la reducción de los liberados sindicales», que Esperanza Aguirre pretende rebajar en unos 2.000.

Granados propondrá reducir de 3.500 a 1.490 los «liberados» sindicales en la administración autonómica, de forma que los 2.010 restantes se «reincorporarán a su puesto de trabajo». Según las declaraciones del consejero, recogidas por la agencia Efe, 1.490 son los «elegidos por los trabajadores en las elecciones sindicales», mientras que el resto son consecuencia de «abusos» o de «acuerdos adoptados por encima de la ley en época de bonanza económica». El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, entró ayer en el debate al asegurar que en España hay los liberados que corresponde, según establece la ley, y por tanto «son los que deben de estar». En cambio, Esperanza Aguirre cree que la centrales «sabrán estar a la altura» y aceptarán el recorte. La presidenta madrileña abogó por una ley de huelga para evitar que «trescientos trabajadores pongan en jaque a seis millones de personas». Aguirre volvió a cargar contra el PSOE, al decir que «oír hablar a socialistas sobre crear empleo es como oír a París Hilton hablar de fundar conventos». Por otra parte, los diputados que no acudan el pleno el día de la huelga general no verán recortada su retribución parlamentaria.