El Tribunal de Apelaciones de la ciudad belga de Gante confirmó hoy la entrega a España del presunto miembro de ETA Luis María Zengotitabengoa, al rechazar el recurso que presentó éste tras una decisión de un tribunal inferior.

El tribunal "ha rechazado la apelación y ha confirmado la decisión de la corte de Brujas" que estipuló el 27 de agosto la entrega a España del detenido, señaló a Efe la portavoz de la fiscalía federal de Bélgica, Lieve Pellens.

A partir de ahora, la defensa tiene un plazo de 24 horas para interponer un recurso ante el Tribunal de Casación (equivalente al Tribunal Supremo en España).

El abogado de Zengotitabengoa, Piet De Pauw, dejó la sede de los tribunales federales de Gante sin hacer declaraciones a la prensa, pero Pellens dijo que "probablemente" habrá un recurso de defensa.

Si finalmente hay un recurso, el Tribunal de Casación tiene un plazo de 15 días para tomar una decisión.

En caso de rechazo de la apelación, la entrega del presunto etarra quedaría expedita y, si el recurso fuera aceptado, la cuestión volvería a tratarse en otro tribunal cuya decisión también podría ser apelada, según explicó Pellens.

Zengotitabengoa ha solicitado asilo político en Bélgica, pero el Ministerio del Interior -encargado de tramitar estas peticiones- no ha tomado aún una decisión sobre esta cuestión.

Pellens añadió que el Tribunal federal de Apelaciones de Gante señaló que, incluso si hubiera ya una decisión sobre la petición de asilo, no la hubieran tenido en cuenta en su fallo de hoy, y que sólo lo hubieran hecho si la solicitud se hubiera presentando antes de la detención del presunto etarra.

Zengotitabengoa continúa detenido en la prisión federal de Brujas, tras ser detenido el pasado 21 de agosto en la ciudad portuaria de Ostende, desde donde supuestamente intentaba pasar en un transbordador a Inglaterra.

El presunto etarra, de 29 años y natural de Durango (Vizcaya), tenía en vigor una orden europea de detención y entrega dictada por la Audiencia Nacional por su vinculación con el alquiler de una furgoneta cargada de explosivos, que fue interceptada el 9 de enero en un control rutinario en Bermillo de Sayago (Zamora).

También se le relaciona con la vivienda localizada el pasado mes de febrero en la localidad lusa de Óbidos y en la que la banda terrorista almacenaba casi 1.500 kilos de material para fabricar explosivos.