«Estamos haciendo lo que hay que hacer; son decisiones duras e impopulares, pero son necesarias si queremos resolver el problema que tenemos», afirmó ayer en Gijón Manuel Chaves, ministro de Política Territorial, vicepresidente tercero del Gobierno de la nación y presidente del PSOE, en el acto de clausura de la escuela municipal de verano de los socialistas. Ante un buen número de dirigentes y militantes del PSOE, el que fuera presidente de la Junta de Andalucía consideró, siguiendo la estela de la crisis, «una irresponsabilidad colectiva no tener los Presupuestos Generales del Estado de 2001», un año que consideró «clave» para avanzar en la salida de la crisis y, sobre todo, para no dañar «la confianza y seguridad en el exterior» de España. Por ello, aseguró Chaves, «vamos a dialogar con todos los partidos, fundamentalmente con el PNV». Tras asegurar que «ya estamos saliendo de la crisis» gracias a que «las medidas (del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero) están empezando a dar resultados», el vicepresidente tercero del Ejecutivo lanzó un mensaje a los socialistas asturianos: «No le tengamos miedo a la reforma laboral; no seamos inmovilistas».

A pesar de la convocatoria de huelga general del próximo 29 de septiembre de los sindicatos UGT y CC OO, Manuel Chaves afirmó que «al día siguiente estaremos (el Gobierno) dispuestos a negociar con los sindicatos», a pesar de que Zapatero ya adelantó hace varios días que la reforma seguirá adelante contra viento y marea. Razonó Chaves que el objetivo «es evitar despidos cada vez que hay crisis, impulsando los contratos estables e indefinidos» frente a la fórmula actual de los contratos temporales.