El presidente del Observatorio madrileño contra la violencia de género de Madrid, Jesús Neira, fue condenado ayer por conducir ebrio a la retirada 10 meses del carné y multa de 1.800 euros, horas antes de que trascendiera que la Comunidad de Madrid suprimirá próximamente ese organismo.

«No iba bebido» y «no voy a pedir perdón» fueron las escasas declaraciones del profesor Neira a la multitud de periodistas que le esperaban a su salida de los juzgados de Plaza de Castilla (Madrid). Allí, durante 15 minutos, Neira se sometió a un juicio rápido por un delito contra la seguridad vial, después de que el miércoles fuera detenido por conducir por la M-40 mientras triplicaba la tasa de alcohol permitida.

En el juicio, Neira sí ha reconocido el «dato objetivo de que la prueba de alcoholemia dio el resultado que dio» -0,87 miligramos por aire aspirado, más del triple de lo permitido (0,25)-, explicó su abogado, Javier Gómez de Liaño.

El profesor mantuvo ante el juez y el fiscal que lo que bebió fue una copa de vino y un licor de café, «eso es todo», y que el conjunto de una medicación complementaria para sus problemas de salud pudo producir un reflejo en la prueba de alcoholemia, dijo su abogado.

Gómez de Liaño calificó, además, de gesto «humilde y de hombría de bien» el que su defendido haya asumido la pena pedida por el fiscal, y especificó que el profesor todavía no ha sido requerido para entregar su carné de conducir. Tras conocerse la sentencia, fuentes del Ejecutivo madrileño indicaron a «Efe» que la presidenta regional, Esperanza Aguirre, suprimirá «próximamente» el Observatorio contra la violencia de género, en el marco del plan de ajuste económico que lleva a cabo el Gobierno regional.

Creado en 2003, dicho organismo dejaría de existir próximamente como entidad propia y sus funciones serían asumidas, previsiblemente, por la Consejería de Presidencia, que dirige Francisco Granados.

Las mismas fuentes explicaron que la desaparición del Observatorio como entidad propia fue decidida por Aguirre «antes del verano», por lo que desvincularon esta decisión del incidente con Neira. Sin embargo, éste pidió ayer por la mañana a Aguirre que «ejerza su función» y le destituya de su cargo porque él no dimitirá. «Soy éticamente intachable y no he transgredido la ética, por tanto, no dimito ni voy a dimitir», aseguró. Neira añadió que todo lo que está pasando ahora es «un montaje».

Aguirre le ofreció el cargo después de que el 2 de agosto de 2008, Neira viera a un hombre, Antonio Puerta, maltratar a su pareja, le recriminara su actitud y éste le agrediera.