La organización terrorista ETA anunció hoy a través de un vídeo y un comunicado difundidos por la BBC su decisión, "tomada hace varios meses", de no llevar a cabo "acciones armadas ofensivas", aunque sin especificar si se trata de una medida permanente o sólo temporal. El Gobierno no se fía del anuncio y lo ve insuficiente, porque considera que no aporta nada nuevo.

Ese sentimiento de desconfianza ha sido expuesto a Efe en fuentes del Ejecutivo, que han hecho hincapié en que el Ministerio del Interior sigue analizando el vídeo y los pormenores del anuncio antes de hacer pública una posición oficial.

Las fuentes citadas han recordado que han sido numerosas las ocasiones en que miembros del Gabinete, entre ellos el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, han subrayado que el único anuncio que esperan de ETA es el abandono definitivo de las armas.

De hecho, este alto el fuego se produce tras más de un año sin atentados mortales y con una banda terrorista muy debilitada y acosada en los frentes policial, judicial y político, tanto en España como en Francia y Portugal, donde pretendía reeditar su antiguo "santuario" francés.

Mientras la dirección del Ministerio español del Interior analiza el comunicado, los partidos políticos recibieron con prudencia y escepticismo el anuncio de un nuevo alto el fuego y subrayaron que lo que debe hacer la banda es abandonar las armas y disolverse.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, además de reunirse con la "cúpula" directiva de su Departamento para analizar el texto de ETA, se ha puesto en contacto con el Gobierno vasco y con los portavoces parlamentarios.

Desde las fuerzas políticas, la reacción ha sido casi unánime, al margen de la ideología de cada formación. Todos los portavoces políticos se han mostrado muy prudentes y han coincidido en que el anuncio es "insuficiente" y que ETA debe ir más allá, con su disolución y con un cese definitivo de la violencia que incluya la entrega de las armas.

ETA se dice dispuesta "hoy como ayer a acordar las condiciones democráticas mínimas para poner en marcha un proceso democrático, si el Gobierno español tiene voluntad". La banda asegura haber decidido hace varios meses "no llevar a cabo acciones armadas ofensivas", expresión con la que no aclara si su renuncia a atentar es temporal o definitiva.

Pero en un claro intento de internacionalizar cualquier solución, los terroristas hacen un llamamiento "a la comunidad internacional para que participe en la construcción de una solución duradera, justa y democrática a una secular lucha política", pero no hablan en ningún momento de verificación.

ETA reafirma su voluntad de articular "el proyecto independentista" y señala que el "Estado español es consciente de que el País Vasco se halla en una encrucijada" y "puede optar por la vía de la independencia". Acusa al "Estado español" de querer crear "las condiciones en las que todo quede bloqueado" y tratar de "evitar el diálogo político y asfixiar las aspiraciones del pueblo en un estado de excepción".

Califica de "agotado" el marco autonómico y señala que "ha llegado el momento de construir un marco democrático para el País Vasco, respetando los deseos de la mayoría del pueblo vasco".

"El cambio político es posible. Pero en ese camino no hay atajos", dice ETA, según la cual "el camino de la libertad hay que andarlo paso a paso, tal vez con flexibilidad, pero son necesarios el esfuerzo y la lucha para alcanzar ese objetivo".

La banda terrorista no especifica la duración del alto el fuego anunciado, mientras que sí lo hacía en la anterior declaración de 2006, en la que hablaba de un "alto el fuego permanente", y tampoco nombra ahora al Estado francés sino a la comunidad internacional.

Estas son dos de las principales diferencias entre la declaración hecha pública hoy por la organización terrorista y la de marzo de 2006. Además, en el comunicado de hoy, ETA habla de "no llevar a cabo acciones armadas ofensivas", mientras que en el de 2006 su decisión era la de declarar un "alto el fuego permanente".