La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha limitado hoy la próxima remodelación ministerial provocada por la salida del Ejecutivo de Celestino Corbacho a la sustitución del actual titular de Trabajo.

Fernández de la Vega se ha referido a la decisión de Corbacho de formar parte de las listas del PSC para las próximas elecciones catalanas en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de ministros.

Ante las preguntas de los periodistas de si esa salida y la posible de Trinidad Jiménez -presente en la rueda de prensa junto a la vicepresidenta- si vence en las primarias del PSOE de Madrid van a conllevar una remodelación más amplia, ha garantizado que el Gobierno "no está en eso", sino en lograr el objetivo de superar la crisis económica.

Fernández de la Vega ha calificado de "normal" que el PSC quiera contar para las elecciones en Cataluña con un responsable político de la trayectoria y experiencia de Corbacho, y ha dicho que el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respeta la decisión del ministro de Trabajo de aceptar esa propuesta.

Ante la insistencia de los periodistas por el alcance de la remodelación ministerial, ha garantizado que no hay una crisis de Gobierno y ha dicho que hay que respetar los tiempos y que el relevo de Corbacho no tendrá más consecuencias que su sustitución.

La vicepresidenta ha asegurado que comprende que un cambio de Gobierno despierte el interés periodístico, pero ha insistido en que el Ejecutivo no está en eso, sino "en lo que tiene que estar", en remontar de una vez por todas la situación y que los parados recuperen cuanto antes su puesto de trabajo.