El presidente del PP, Mariano Rajoy, insistió ayer en que Francisco Camps debe ser el candidato del partido a las elecciones autonómicas de 2011 en la Comunidad Valenciana, a pesar del nuevo informe policial conocido el miércoles sobre la financiación ilegal del PP valenciano, que se negó a comentar y que miembros de su partido calificaron de falso y de «nueva maniobra de Rubalcaba».

En el informe policial se documenta que varios empresarios financiaron actos del PP pagando parte de la deuda que la formación política mantenía con la empresa organizadora de los mismos, Orange Market, considerada la rama valenciana del entramado de corrupción que es el objeto del «caso Gürtel».

Pese a la cascada de preguntas que una y otra vez le lanzaron los informadores sobre el documento policial, Rajoy se encerró en su voluntad de no comentarlo y, finalmente, se remitió al comunicado que el miércoles por la noche emitió el PP valenciano.

En dicho comunicado los populares valencianos desmienten «tajantemente» que exista financiación ilegal del partido y sostienen que el nuevo informe, elaborado por la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, es «falso», «parcial, tergiversado y antiguo», y sólo busca influir en las decisiones judiciales.

Preguntado de nuevo sobre si mantendrá su respaldo a la candidatura de Camps pese a lo que puedan dictar los tribunales, Rajoy se ha limitado a responder: «Ya he dicho lo que tenía que decir sobre este asunto».

La actitud de Rajoy ha sido acogida con dureza por la dirección del PSOE. Así, su secretario de Política Autonómica, Gaspar Zarrías, aseguró que al líder del PP se le ha acabado el tiempo y le ha recordado que «no puede seguir haciendo de Don Tancredo» y mantener que Camps es «un hombre ejemplar».

En declaraciones a la agencia «Efe», Zarrías ha acusado a Rajoy de «falta de valentía política» por no tomar decisiones tras el último informe policial, y añadió que «parece que está esperando a que sean los jueces quienes echen a Camps, para así no tener que mancharse las manos». El también secretario de Estado de Cooperación Territorial consideró que al PP «se le desmanda la cueva de Alí Babá en Valencia».

Zarrías insistió en que el nuevo informe policial confirma, en todos sus términos, las informaciones que se produjeron hace unos meses sobre la trama «Gürtel» en Valencia. El dirigente socialista emplazó a Rajoy a «salir a escena» y decir, de una vez, qué está ocurriendo en Valencia y «qué sabe de las magdalenas que aparecen en las conversaciones telefónicas», nombre con el que los dirigentes del Partido Popular se refieren al empresario alicantino Enrique Ortiz.