Bruselas,

«Es probable que lo peor de la crisis haya pasado ya, pero todavía estamos lejos de una situación favorable». Así respondió ayer el presidente Zapatero al ser preguntado por las cifras publicadas por el Banco de España, que calcula que el PIB español cayó el 1,8 por ciento en el primer trimestre y el 2,9 por ciento en el último año, las mayores bajadas en medio siglo.

«El primer trimestre ha sido muy negativo para el crecimiento», reconoció Zapatero, que recordó que estamos en una recesión mundial sin precedentes desde la Segunda Guerra. «No es de extrañar que sea la caída más fuerte desde los setenta», añadió el jefe del gobierno tras la advertencia de Banco de España de que el país sufre la peor recesión en 50 años y de que hay poco dinero para frenarla.

En una comparecencia junto al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, Zapatero se mostró convencido de que el conjunto de las acciones adoptadas en la UE para luchar contra la crisis «van a ir dando efecto progresivamente». Pero reconoció que «tenemos por delante un camino difícil, duro, que nos va a exigir mucho esfuerzo». Añadió que en 2012 se volverá al pacto de Estabilidad

El presidente defendió la solidez del sistema de protección social y pidió «un poco de prudencia» para no asustar a los pensionistas, que en su mayoría cobran prestaciones muy modestas. Zapatero resaltó que el sistema tiene uno de los mayores fondos de reserva de la UE, con casi 60.000 millones, cantidad que seguramente volverá a crecer en 2010.

Desde el PP, Cristóbal Montoro advirtió a Zapatero tras certificar el Banco de España que el país está «sufriendo la recesión más grave, intensa y prolongada de la historia» que no sirve de nada que revise las previsiones porque lo que tiene que hacer es rectificar su política económica. Montoro acusó al presidente de ser «un fabricante de parados» y de crear «el mayor desempleo y la mayor crisis de la historia». Para IU, las políticas del Gobierno han fracasado de forma rotunda. Su líder, Cayo Lara, tachó de «patética» la reacción ante la caída del PIB.

Zapatero prometió que la presidencia española de la UE en 2010 será ambiciosa y marcará la recuperación de la economía europea. «Será de acción, de iniciativas y no de mera gestión», aseguró.

Ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Zapatero denunció «el gran cinismo» de quienes públicamente abogan por reducir el gasto social y flexibilizar las condiciones laborales y después acuden al Gobierno a pedir ayuda para su empresa, su sector o su entidad financiera, situación que, dijo, ha vivido como presidente. El jefe del Ejecutivo aseguró que se a a «dejar la piel» por los trabajadores.

En el congreso del PP europeo que se celebra en Varsovia, Mariano Rajoy aseguró por su parte a la canciller alemana, Angela Merkel, que en España se ha producido un «salvaje» incremento del paro, que eleva a más de cuatro millones los desempleados. Merkel apostó por plantear medidas en la UE para luchar contra el paro. Rajoy criticó ante el PPE la regularización masiva de inmigrantes de Zapatero.