Valencia

El presidente valenciano, Francisco Camps, afirmó ayer que su implicación en el "caso Gürtel" «es un montaje y una mentira», al ser preguntado sobre la publicación de unas conversaciones que revelan una muy estrecha relación de amistad con Alvaro Pérez, el hombre de confianza de Francisco Correa, el cabecilla de la trama de corrupción que supuestamente salpica a cargos del PP. «Mantengo absolutamente mi plena confianza en Camps», dijo ayer en Barcelona Mariano Rajoy. «No ha recibido ningún traje. Es una persona absolutamente honesta. Creo que afecta a la inteligencia decir que se va a vender por tres trajes», declaró el líder del PP a TV3, quien instó a la justicia a resolver pronto el caso.

La publicación de conversaciones telefónicas de Camps y Alvaro Pérez ha provocado división de opiniones en el PP. Diputados y dirigentes del partido creen que es el momento de que el presidente valenciano dé una explicación pública, clara y precisa sobre su relación con "El Bigotes", imputado en la trama de corrupción.

En general, la mayor parte de los diputados del PP consultados acogieron con malestar la publicación de esas conversaciones privadas. Mientras la mayoría considera que el contenido de la grabación no supone ningún delito en sí, ya hay quienes exigen explicaciones sobre una conversación «deplorable» a la vez que censuran la insistencia de Camps se limite a sostener que «todo es un montaje». El presidente valenciano solo explicó ayer que, como el caso está bajo secreto del sumario, dirá lo tenga que decir «en su momento y en el lugar que corresponde. La verdad será la que, si Dios quiere, dentro de muy poco todo el mundo conozca».

El PSOE y el delegado del Gobierno le acusaron de «esconderse» para no dar explicaciones sobre los regalos, que según se desprende de las grabaciones, el responsable de la trama en Valencia hacía a la esposa e hija de Camps. Soraya Sáenz de Santamaría dijo en cambio que esas conversaciones no deberían haber salido a la luz pública.