Sevilla

Rosa Aguilar abandonó ayer la Alcaldía de Córdoba para incorporarse como independiente a la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Andalucía, presidido por el socialista José Antonio Griñán. Su marcha provocó una avalancha de críticas en IU, que pierde a la política emblemática que había sucedido a Julio Anguita al frente de la corporación de la única capital de provincia donde gobierna la coalición de izquierdas.

Rosa Aguilar ha hecho realidad una decisión que en IU se esperaba y temía. Su fichaje para integrarse en el Gobierno andaluz del PSOE se produce después de que el desastre de la coalición en las elecciones generales de hace más de un año provocara la sustitución de Gaspar Llamazares como coordinador general por Cayo Lara. La ex alcaldesa estaba muy lejos de sintonizar con los sectores del PCE que lideran Francisco Frutos y Anguita.

Aguilar entregó ayer su acta de concejal para integrarse en la Junta, una «decisión personal» motivada por el hecho de compartir los principales objetivos del gobierno socialista andaluz. y apunto a Andrés Ocaña, segundo teniente de alcalde, como su sucesor. La ex alcaldesa explicó que la suya fue una decisión personal para la que pidió respeto, añadió que seguirá siendo de izquierdas y dijo que entra en el gobierno andaluz como independiente.

IU se apresuró a asegurar que Aguilar «ya no es militante». Su coordinador general, Cayo Lara, contó que la ex alcaldesa dejó un mensaje en el móvil sobre su decisión y que tendrá que explicar por qué se va a los dos años de ser elegida alcaldesa. «Si se marcha una rosa, vendrán miles de rosas y miles de claveles», añadió el ex coordinador Julio Anguita que la acusó de haber «perdido su credibilidad». El ahora diputado Gaspar Llamazares, la acusó de «deslealtad injustificable». El dirigente de IU de Andalucía, Diego Valderas, calificó «error» la apuesta de Aguilar, y añadió que no es necesaria la expulsión porque ella se ha apartado. «Está fuera de la organización» desde que ha decidido ocupar el puesto de consejera, subrayó otro dirigente. Las críticas de Alcaraz, Frutos, Inés Sabanés y otros también se dejaron oír.

El presidente José Antonio Griñán reconoció su cercanía ideológica con ella. Manuel Chaves dijo que no se ha pedido «a nadie el carné de nada». El PSOE espera que este fichaje , que ya tiene antecedentes, no enturbie las relaciones con IU. El PP quiere llevar el caso a la comisión contra el transfuguismo.