Madrid

El número uno del PP a las elecciones europeas, Jaime Mayor Oreja, presentó ayer la reunión de los integrantes del Gobierno de 1996 no como un «acto de nostalgia», sino como «un aval de futuro». La idea de reunir a los integrantes del primer Gobierno de José María Aznar fue de Mayor, pero tanto el ex jefe del Ejecutivo como el líder del PP, Mariano Rajoy, la aceptaron encantados.

Los miembros de aquel Gabinete, constituido en mayo de 1996, se congregaron en un hotel madrileño para respaldar al entonces ministro de Interior y hoy cabeza de cartel del PP en Europa. Pero también porque aquel Gobierno tuvo que afrontar una situación «difícil», similar a la actual, explicó Mayor.

Sólo se ausentaron Javier Arenas, pues debía asistir en Sevilla a la investidura de José Antonio Griñán como nuevo presidente andaluz, y la fallecida Loyola de Palacio.

Pese a la insistencia de los periodistas, Aznar no quiso hacer declaraciones: «Que hable Mariano», dijo. Pero Rajoy se limitó a recordar que en la foto de 1996 «tenía barba negra, larga melena y cara de felicidad». Luego, ya durante el almuerzo y la posterior sobremesa -de la que los primeros en ausentarse fueron Rodrigo Rato y Francisco Alvarez-Cascos, que estuvo poco hablador- la crisis centró las conversaciones. «Criticamos al Gobierno, pero sólo un poquito», dijo Esperanza Aguirre. No faltaron las críticas de la oposición. La secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, acusó a Aznar de querer reencarnarse y volver a la primera línea gracias a Mayor. Y el rival de Mayor, Juan Fernando López Aguilar, dijo que Aznar exhibió su «mando en plaza».