París

El ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, salió ayer a la palestra para reiterar que las relaciones entre España y Francia no se han visto afectadas por la polémica suscitada por unas declaraciones del presidente galo, Nicolas Sarkozy, en las que ponía en entredicho la inteligencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asegurando que fue una «broma» e insistiendo en que existe «camaradería» entre ambos. En este sentido, el jefe de la Diplomacia gala, dijo que ya ha hablado con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, y garantizó que «existe un muy buen entendimiento, muy, muy bueno, una verdadera camaradería» entre los dos presidentes y entre los dos titulares de Exteriores. Mientras, las excusas de la líder socialista francesa Ségolène Royal al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero por el comentario de Sarkozy han desatado una polémica entre la derecha y la izquierda francesa, y entre los propios socialistas. Varios dirigentes socialistas y personalidades del partido se han desmarcado de Royal, que el sábado hizo pública una carta a Rodríguez Zapatero en la que pedía perdón por el comentario que hizo Sarkozy el pasado martes, y que a juicio de la ex candidata a la presidencia de Francia tenía un carácter «injurioso». El ex ministro socialista Jack Lang pidió ayer a los «amigos españoles» que perdonen a Royal por una intervención que calificó de «desmesurada, desproporcionada y sobre todo inadecuada», en especial porque las palabras atribuidas a 0 son «rumores no verificados e incluso negadas» por algunos de los que estaban presentes cuando el presidente francés habló.