Madrid

Los sindicatos de la Policía Nacional -SUP, CEP, UFP y SPP- presentarán una querella conjunta contra el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, por haber imputado a los 61.000 miembros de cuerpo un «comportamiento delictivo» al haberlos acusado de no colaborar en la lucha contra la presentación de listas electorales de ETA.

«No estamos dispuestos a quedarnos de brazos cruzados mientras el titular de una de las más altas instituciones de nuestro país lanza una sospecha que nos injuria y calumnia», afirman los cuatro sindicatos en un comunicado conjunto.

Los representantes policiales exigen al ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, y al director del mando único, Francisco Javier Velázquez, que «salgan al paso» de las «graves imputaciones» de Conde-Pumpido «en el caso de que alberguen un mínimo de lealtad». Los sindicatos los avisan de que «su silencio los convierte en cómplices. Cada día que no se pronuncien les hará pasar a la historia de nuestro cuerpo como la cúpula que permitió el insulto y el intento de descrédito de nuestro colectivo».

El comunicado conjunto considera que el ataque del fiscal general es «más duro, injustificado, temerario y desleal» que ha recibido la Policía y con él Conde-Pumpido imputa a 61.000 funcionarios «un comportamiento delictivo» en una materia especialmente sensible como la lucha antiterrorista.

Mientras Rubalcaba mantiene su estricto silencio, ayer fue la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega quien se encargó de expresar la «total confianza» y el agradecimiento del Gobierno a los policías de los que dijo que trabajan «con eficacia, esfuerzo y abnegación». Frente a las acusaciones de falta de colaboración que el jueves hizo Conde-Pumpido, De la Vega destacó que gran parte de las investigaciones realizadas sobre el entorno político de ETA ha sido llevada a cabo por la Policía.

Sobre el problema evocado por el fiscal general, la Vicepresidenta lo achacó a un «malentendido en un tema procedimental» que ya ha sido solucionado. De la Vega destacó que el problema no era de fondo y que no afectó a la investigación de las listas electorales de ETA.

El líder del PP, Mariano Rajoy, aseguró que las palabras de Conde-Pumpido contra la Policía prueban que «en el Gobierno no hay dirección ni orden». Añadió que el asunto es de extrema gravedad y que no es normal que el presidente Zapatero no haya tomado ninguna decisión al respecto. Fuentes judiciales dijeron ayer que la Fiscalía y la Policía acordaron antes de las elecciones vascas la entrega de los informes de los investigadores con los que se procedió a impugnar las listas de ETA.