Madrid

La Fiscalía se ha mostrado contraria a que Baltasar Garzón instruya la querella contra seis abogados de la Administración del ex presidente de EE UU George Bush por los delitos cometidos en Guantánamo, al considerarlos responsables del andamiaje jurídico en el que se sustentó ese espacio de impunidad.

Ante la petición del fiscal jefe de la Audiencia de que sea el juez Ismael Moreno quien reciba la querella y la archive, Garzón accedió a enviar a reparto la querella, con lo que se espera que el juez decano la traslade ahora a Moreno, encargado del caso de los vuelos de la CIA.

No sólo Garzón no es competente, sino que además no es posible iniciar una «causa general» contra los supuestos delitos cometidos en Guantánamo, sostiene la Fiscalía en la línea defendida por Cándido Conde-Pumpido.

La justicia española es «subsidiaria» de esta investigación, que «no se ha iniciado en EE UU», sostiene la Fiscalía, que además cree que la demanda debería haberse presentado contra los autores de las torturas y no contra asesores legales. La Administración Obama fue informada por vía diplomática de la postura de la Fiscalía. Washington dijo que la decisión sobre el caso es un asunto interno de España.