Madrid

José Luis Rodríguez Zapatero acordó ayer con sus tres vicepresidentes dar «un impulso definitivo» a la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica y agilizar la aplicación de las medidas contra la crisis para que tengan una «incidencia más inmediata» en la creación de empleo.

En una reunión de hora y media en La Moncloa, el presidente decidió junto a María Teresa Fernández de la Vega, Elena Salgado y Manuel Chaves «acortar los plazos en la aplicación de las medidas» económicas mediante la eliminación de trabas administrativas y obstáculos burocráticos.

Chaves deberá coordinar con Salgado el impulso definitivo que el presidente le ha encomendado dar a las negociaciones para cerrar el acuerdo sobre financiación autonómica. El diálogo permanece paralizado desde la precampaña de las elecciones gallegas. El Ministerio de Economía -dirigido entonces por Pedro Solbes- dio por hecho que el acuerdo estaba rematado, a falta de algunos asuntos menores. Tampoco mereció la aprobación del Ejecutivo catalán.

En la primera reunión de Zapatero con los tres vicepresidentes constataron que esas negociaciones están muy avanzadas y sólo pendiente de limar las diferencias con el tripartito catalán, decidido ahora a aprovechar la «gran oportunidad» para el acuerdo. Además se espera la constitución del nuevo Ejecutivo gallego del popular Alberto Núñez Feijóo, a quien el Gobierno central pretende escuchar antes de concretar el nuevo modelo de financiación.

El Gobierno pretende poner en marcha cuanto antes el «cambio de ritmo» ordenado por Zapatero, quien hoy se reunirá con el grupo parlamentario. «Se trata de ser más rápidos y eficaces, y de acortar los plazos para la implantación de las medidas contra la actual situación económica con el fin de que pronto se empiecen a ver sus resultados» .

Ahora se encuentran en tramitación la ley de fomento del empleo, la de pensiones de viudedad, la de transporte terrestres y el libre acceso a actividades de servicios, entre otros.

De la Vega invitó ayer al PP a apoyar al Gobierno. El PSOE afirmó que Zapatero «ha adaptado el equipo al partido que toca jugar», elogió la labor de los ministros salientes, especialmente la de Pedro Solbes, y dijo que «contará con ellos».